Las autoridades rusas detuvieron al ex primer viceministro de Defensa Ruslan Tsalikov en el marco de una investigación penal por creación de una organización criminal, malversación de fondos públicos, lavado de dinero y cohecho, informó el jueves el Comité de Investigación de Rusia.
Tsalikov se desempeñó como Primer Viceministro de Defensa desde el 24 de diciembre de 2015 hasta el 17 de junio de 2024, cuando fue destituido por el presidente Vladimir Putin en el marco de una amplia purga de la cúpula del ministerio.
Según el Comité de Investigación, Tsalikov fue acusado de liderar una organización criminal cuyos miembros malversaron fondos presupuestarios entre 2017 y 2024. Los cargos incluyen 12 delitos de malversación, lavado de activos y dos cargos por aceptación de sobornos. La investigación se inició a partir de materiales recopilados conjuntamente con el Servicio Federal de Seguridad (FSB), el Departamento de Investigación y la Dirección Principal de Seguridad Económica y Anticorrupción del Ministerio del Interior. Las autoridades informaron que se está definiendo la medida cautelar que se le aplicará.
El caso de Tsalikov se conecta con el proceso judicial contra su ex colega Timur Ivanov, ex viceministro de Defensa condenado en julio de 2025 a 13 años de prisión por malversación de fondos y la extracción de más de 3.900 millones de rublos del banco Interkommerts. Tsalikov fue interrogado en tres ocasiones durante ese proceso, siempre sin abogado, según fuentes de las fuerzas del orden citadas por la agencia TASS.
En febrero pasado, Ivanov solicitó desde prisión ser enviado al frente de guerra en Ucrania, en un segundo intento de conmutar su condena por servicio militar, práctica que varios condenados han intentado desde el inicio de la guerra en 2022.
La detención de Tsalikov es el episodio más reciente de una serie de arrestos que han sacudido al Ministerio de Defensa ruso desde 2024. Tras su reelección ese año, Putin inició una purga anticorrupción que implicó una profunda reestructuración del ministerio, comenzando con la inesperada destitución en mayo de 2024 del entonces ministro Sergei Shoigu, reemplazado por el economista Andrei Belousov.
En junio de 2024, Putin destituyó a cuatro viceministros —entre ellos Tsalikov— e incorporó a allegados personales en puestos clave. Nombró viceministra a Anna Tsivileva, hija de su difunto primo, y a Pavel Fradkov, hijo del ex primer ministro y ex jefe de inteligencia Mijaíl Fradkov. Para reemplazar a Tsalikov designó a Leonid Gornin, ex primer viceministro de Finanzas, con el mandato explícito de “aumentar la transparencia de los flujos financieros y garantizar un gasto eficaz de los fondos presupuestarios”.
Entre los funcionarios del ministerio arrestados por corrupción en los últimos años figuran también Vladimir Verteletski, encargado de compras; el teniente general Vadim Shamarin, jefe adjunto del Estado Mayor; Yuri Kuznetsov, jefe de personal; y el general de división Ivan Popov, ex comandante del Ejército.
La ola de detenciones se produce mientras Rusia sostiene su ofensiva en Ucrania y el Kremlin busca proyectar una imagen de mayor eficiencia y control sobre el gasto militar. Putin ha establecido como meta que el aporte de la inteligencia artificial al PIB supere los 11 billones de rublos hacia 2030, y recientemente creó una comisión presidencial para coordinar el desarrollo de esa tecnología en la economía y la administración pública, integrada, entre otros, por el ministro de Defensa Belousov y el director del FSB Alexander Bortnikov.


