En la ciudad de Austin, capital de Texas, los legisladores evalúan aprobar una nueva ley que crearía una infracción para los conductores de vehículos motorizados. A partir de esta norma, los agentes podrían multar a las personas por ruidos excesivos, pero se deben cumplir determinados factores. La medida fue propuesta a causa de las constantes quejas de los vecinos y el riesgo de maniobras peligrosas.
En un memorando con fecha del 23 de febrero, la jefa de policía de Austin, Lisa Davis, propuso al alcalde y al Concejo Municipal crear una enmienda al Código de la Ciudad (Capítulo 12-1) para abordar el ruido excesivo de los motores de los vehículos.
De acuerdo al documento, el objetivo es agregar una nueva sección que tipifica el ruido de motor como una ofensa (delito menor de Clase C). Los elementos clave incluyen:
Dado que la aplicación de la norma requiere juicio, los oficiales deben considerar factores como:
El memorando publicado por Davis indica que el Departamento de Policía de Austin (APD, por sus siglas en inglés) y las oficinas del Concejo han recibido numerosas quejas sobre ruidos excesivos, especialmente de motocicletas, que afectan la calidad de vida.
Los residentes asocian este exceso con comportamientos de conducción peligrosos, como el sobrepaso de velocidad en vías principales. Actualmente, los oficiales no pueden abordar el ruido del motor de manera efectiva porque el lenguaje del Código de la Ciudad es “insuficiente”, según la jefa de policía.
Para aplicar la medida, el APD recomienda un enfoque por fases con un período de gracia de 30 días tras su entrada en vigor. Durante este plazo, se emitirán advertencias en lugar de multas para educar a la comunidad.
En cuanto al valor de las sanciones, si bien el monto definitivo depende de cada municipio, de acuerdo con Texas Law, la multa máxima para delitos menores de clase C varía según la infracción, pero no supera los US$500.
Además, se llevará a cabo un entrenamiento para los oficiales y campañas de educación comunitaria antes de la plena implementación.
En otra medida sobre el tránsito en la capital del estado, en la carretera estatal 130 se implementó recientemente el “Corredor de Carga Inteligente”. Es el primero de esas características en todo Estados Unidos: permite que camiones circulen en forma autónoma, sin que nadie los conduzca.
Cavnue, la empresa que construyó este recorrido inteligente y obtuvo la aprobación de las autoridades locales para ponerlo en marcha, indicó en su sitio web que el camino está equipado con infraestructura avanzada, que incluye sensores, cámaras, radares y sistemas de comunicación inalámbrica.
El recorrido consiste en un tramo de 34 kilómetros a lo largo de la SH 130, que abarca la región de Georgetown hasta Mustang Ridge. Allí, pueden transitar camiones semirremolque sin conductor.
De manera automática, las carreteras alertarán a los camiones sobre peligros como escombros o vehículos atascados. Los funcionarios prometen que esta medida reducirá las demoras en autopistas.
