Dogos ganó el clásico del Súper Rugby Américas (SRA). Venció nuevamente a Pampas y en su casa, el Club Atlético de San Isidro. En uno de los encuentros más salientes de la segunda fecha del torneo que incluye franquicias de Sudamérica, se impuso por 36-34, en un final apretado e incierto hasta la última acción.
Y sigue dominando con amplitud el historial entre ambos equipos: de 10 enfrentamientos oficiales, Dogos venció en 8, Pampas ganó 1 y registran 1 igualdad. Entre las victorias de los de Córdoba figuran los tres mano a mano: la final de 2024 y las semifinales de 2023 y 2025. La lista de cruces se completa con dos amistosos, de la pretemporada de 2024 y jugados en Deportiva Francesa, en los que también triunfó Dogos XV.
El habitual cruce en las instancias decisivas de las distintas versiones del SRA alimentó la rivalidad entre las franquicias argentinas más antiguas (hoy participan cuatro: la cordobesa, la de Buenos Aires, la tucumana Tarucas y Capibaras, del Litoral). Ese roce en momentos determinantes de la competencia fraguó a fuego lento la pica, y los partidos suelen ser ardorosos, disputados, tensos... Como el de este sábado en la Catedral del Rugby, donde Dogos impuso su juego en los momentos determinantes.
Sobre todo, a partir del poderoso maul, un arma decisiva que también distingue a Pampas, pero que en esta ocasión no le funcionó tanto al local. Con la victoria en el bolso, Dogos se afirma, tras un debut positivo en cuanto a resultados (venció por 21-19 a Cobras Brasil XV en Córdoba) y a la vez negativo desde el punto de vista del juego. Sufrió lo indeseable y padeció demasiados errores no forzados para vulnerar a Cobras Brasil XV, un cuadro voluntarioso y bastante rústico en varios aspectos. Pero ganar el clásico da aire y permite corregir defectos con un mejor clima.
Por su parte, Pampas volvió a caer en las garras de su rival. No logró hacer su juego, no pesó en el maul como sí lo había hecho la semana anterior en Asunción contra Yacaré XV y tampoco desequilibraron sus muy buenas individualidades. De todas maneras –la idea sirve para los dos elencos– el camino es largo y estos son recién los primeros kilómetros.
Dogos dominó casi siempre en San Isidro. Sufrió un bajón al inicio del segundo período, y cuando Pampas se le acercó en el tanteador, el conjunto cordobés pisó el acelerador y a puro line y maul se llevó por delante la voluntad del adversario de remontar el marcador. La actitud del equipo dirigido por Juan Manuel Leguizamón cambió en esa mitad final, en la que arremetió con virulencia contra el diseñado por Diego Ghiglione. Pero no le alcanzó. Cometió demasiadas infracciones y eso le frenó el impulso y permitió a Dogos mantener el control del partido.
De todos modos, Pampas insistió y gracias a los kicks de Bautista Farisé y el amor propio de los delanteros contó con la última oportunidad de llevarse el triunfo. Ganó un line-out y empujó con el maul, pero la férrea y disciplinada defensa del Dogos XV frustró el último ataque, sobre la chicharra final.
Pampas y Dogos armaron un partido tenso, de desenlace dramático, en el que el visitante, abroquelado y ordenado, defendió la victoria con la garra de los dogos, dejó sin nada a su rival y festejó una nueva victoria en el clásico de Sudamérica.


