La Argentina se quedó sin final en el ATP 250 de Santiago. Francisco Cerúndolo, máximo favorito, cayó ante el alemán Yannick Hanfmann por 6-3 y 6-4 en una tarde marcada por la frustración, y luego Sebastián Báez también fue superado por el italiano Luciano Darderi, que se impuso 6-4 y 6-3. Así, el cierre de la gira sudamericana sobre polvo de ladrillo tendrá una definición sin presencia nacional en la final del domingo.
Cerúndolo, de 27 años y 19° del ranking, había llegado a Chile con el impulso de la conquista reciente en el Argentina Open y la ambición de acercarse al top 15. Sin embargo, el argentino llegaba resfriado y con antibióticos, por lo que llegaba más débil. Enfrente tuvo a Hanfmann, de 34 años y 81° del mundo, un rival que supo incomodarlo en antecedentes recientes y volvió a hacerlo con un tenis sólido y paciente.
El argentino comenzó errático. Cedió terreno desde el inicio, cometió una doble falta y quedó pronto en desventaja. Aunque realizó dos aces en el tramo inicial, no logró imponer condiciones con su servicio. El alemán, en cambio, aprovechó su oportunidad: quebró en una de las dos chances de las que dispuso, mientras que Cerúndolo no capitalizó la única que generó. El parcial se resolvió 6-3 para el europeo, que sostuvo la diferencia con autoridad.
Hubo un pasaje curioso en el comienzo, cuando Hanfmann falló un smash al pifiar; al parecer, el sol le jugó una mala pasada. No fue más que una anécdota en un set que lo tuvo como dominador, con devoluciones profundas y una lectura acertada en los intercambios largos.
En el segundo capítulo, Cerúndolo mostró una reacción parcial. Sumó otros dos aces y elevó la intensidad desde el fondo. Sin embargo, a medida que avanzó el desarrollo, reaparecieron los errores no forzados, varios de ellos, pelotas que se fueron anchas por márgenes amplios. Hanfmann volvió a quebrar para adelantarse a 3-2 y trasladó la presión al lado del argentino.
Desde ese momento se vio la versión más inestable del porteño. Cabizbajo, con gestos de fastidio, descargó su bronca contra aquella caja en descanso, una acción inhabitual en él. Aun así, logró sostener su saque con otro ace y descontó hasta el 3-4, aunque sin lograr continuidad en el juego. Cuando el alemán se colocó 5-3, Cerúndolo quedó obligado a recuperar el quiebre. No lo consiguió. Ganó su servicio para el 4-5, pero volvió a exhibir imprecisiones que le impidieron tomar la iniciativa. En el décimo game Hanfmann cerró el partido sin conceder oportunidades y selló el 6-4.
Tras el triunfo, Hanfmann valoró el pase a la definición del torneo ATP 250 de Santiago. “Se siente increíble. Desde el primer punto hasta el último jugué muy bien contra él, que es un gran jugador. En el primer match point tuve ciertos nervios para pasar a la final, pero en ese momento confié en mí y sentí que era posible quedarme con el triunfo. Gracias a todos por el aliento y la atmósfera”, expresó en la cancha, complacido.
Las estadísticas terminaron de explicar el desarrollo. Cerúndolo consiguió cinco aces y registró 72% de primeros servicios, pero Hanfmann fue más eficaz: ganó 79% de los puntos jugados con su primer saque y 67% con los del segundo. Además, capitalizó dos de sus tres oportunidades de quiebre, mientras que el argentino no convirtió ninguna de las dos con que contó. En los intercambios largos también hubo diferencias: Hanfmann sumó 20 puntos de recepción contra 15, un dato que expuso su mayor consistencia en la devolución. No concedió quiebres en todo el encuentro, un dato que explica la imposibilidad del argentino de alterar el desarrollo.
El alemán accedió a la tercera final de su carrera y a la primera desde 2020, cuando alcanzó la definición en Kitzbühel. Aún no consiguió títulos en el circuito ATP. Del lado argentino, en el ranking en vivo desciende un puesto y queda 20°, aunque ese movimiento se confirmará al cierre del torneo.
La derrota frustró la posibilidad de una final 100% argentina en cuanto a sus protagonistas en Santiago. Ahora, el alemán aguarda por el vencedor del cruce entre Sebastián Báez y Luciano Darderi, que juegan a continuación. Si Báez avanzara, habría garantizado la presencia nacional en las tres finales de la gira sudamericana.
Sebastián Báez tampoco logró sostener la presencia argentina en la definición. Luciano Darderi se impuso 6-4 y 6-3 en una semifinal marcada por las dobles faltas y los momentos de tensión. El bonaerense comenzó parejo, pero cedió su servicio en el primer set y, aunque tuvo chances concretas para recuperar el quiebre, en un punto que fue de lo mejor que se vio en el torneo, no consiguió capitalizarlas. El italiano mostró jerarquía en los puntos decisivos y se llevó el parcial por 6-4.
En el segundo capítulo, Báez volvió a generar oportunidades tras dos dobles faltas de su rival, pero otra vez dejó escapar la posibilidad. Darderi quebró para adelantarse 2-0 y administró la ventaja con autoridad hasta cerrar 6-3, sin fisuras en los juegos finales.
De este modo, el Chile Open tendrá una final sin argentinos el domingo desde las 19.30: Yannick Hanfmann y Luciano Darderi definirán el título en Santiago, en el cierre de la gira sudamericana sobre polvo de ladrillo.

