Boca volvió a tropezar ante su gente. No pierde, pero tampoco gana, y encadenó su tercer empate consecutivo (esta vez, 1-1), frente a un equipo, Gimnasia de Mendoza que tres meses atrás jugaba en la Primera Nacional. Cierra febrero con un solo triunfo en la Bombonera -ante Newell’s- y envuelto en una maraña de interrogantes. El hincha, sin embargo, tiene una certeza: el equipo no funciona. Por eso lo despidió con una maraña de silbidos y cánticos de reprobación.
En medio de tanta penumbra, los colores los aportó un chico de las inferiores. Por primera vez, Tomás Aranda jugó más de media hora en el primer equipo. De 10 clásico, se encargó de filtrar pases para Merentiel y, sobre todo, Bareiro. Tuvo, además, cuatro chances, alguna clarísima, para poner el 2-1 en el marcador. Lo elogió hasta un campeón del mundo como Paredes: “El chico lo hizo bien y fuimos mejores”. Pese a su corta edad, Aranda nunca tuvo miedo y pidió siempre la pelota. Aún cuando el balón quemaba.
La irrupción del juvenil, el regreso de Paredes, la potencia de Merentiel y Bareiro o la vigencia de Blanco -el mejor de todos- no alcanzan para que Boca siquiera empiece a carretear. Al equipo xeneize le falta seguridad en sí mismo. Identidad. Y también una cuota de suerte, porque sufrió un gol de pelota parada (por esa vía le convirtieron 17 de los 25 goles en contra en el ciclo Ubeda) en uno de los pocos ataques realmente a fondo del equipo mendocino. Y porque tampoco ligó cuando atacó.
Este Boca, uno de los planteles más caros del fútbol argentino, no le alcanza con merecer la victoria. O incluso justificarla. Precisa los tres puntos con urgencia. Y el tiempo corre. Ahora le toca visitar al flamante ganador de la Recopa Sudamericana. A Lanús. No será nada fácil.
Lautaro Blanco es otro de los que habla con TNT Sports tras la igualdad ante Gimnasia de Mendoza: “Mucha bronca. Por no poder ganar, hoy tuvimos 5-6 chances clarísimas. No sirve, hay que seguir mejorando y trabajando. Entendemos el enojo de la gente, están en todo su derecho. Lo que tenemos que hacer es entrenar, trabajar, para darles una alegría a ellos. Sabemos la clase de jugadores que tenemos. Los chicos como Tomy, tienen mucha personalidad. Faltó que entre [la pelota]. Nada más”.
Luego del magro empate con Gimnasia de Mendoza, Leandro Paredes habla con la transmisión de TNT Sports: “Obvio que se entienden [los reclamos de la gente]. Somos los primeros en saber que los resultados no son los que queremos. Tenemos que seguir mejorando para lograr los resultados.Nos está faltando confianza. En el segundo tiempo, cuando hay gente que quiere la pelota entre líneas, el chico [por Aranda] lo hizo bien y fuimos mejores . Nos duele que Cavani esté así. Es uno de los referentes, que tenga esta molestia duele”.
Se acaba el partido en la Bombonera y los hinchas despiden con silbidos al equipo xeneize. Es el tercer empate consecutivo de local.
Unipersonal de Blanco sobre la banda izquierda... otra vez salva el arquero visitante.
Boca busca sobre el final del encuentro. Di Lollo gana en las alturas, cabecea y Petruchi, arquero visitante, despeja hacia un costado.
El árbitro Pablo Dóvalo da seis minutos más en la Bombonera.
Sale Adam Bareiro y lo reemplaza Iker Zufiaurre.
Paredes encuentra un pase imposible con Zenón. El ex Unión levanta la cabeza y lanza el centro, con ventaja para los atacantes. Aranda se tira de palomita, pero... le erra al arco. Es la cuarta chance desperdiciada por el juvenil, que sin embargo le cambió la cara al ataque de Boca.
Paredes lanza un tiro libre quirúrgico a la cabeza de Bareiro. El paraguayo gira en el aire y alcanza a desviar la pelota. Pero el balón se va por encima del travesaño. Boca acumula méritos para ponerse 2-1.
Mientras la hinchada canta “Es la hora, es la hora... es la hora de ganar”, al ritmo de Xuxa, Aranda vuelve a disponer de una gran chance para desnivelar. Pero, otra vez, eleva el remate final.
Tomás Aranda, de Boca, y Nicolás Linares, de Gimnasia, quedan en el césped tras un contragolpe xeneize que es abortado por la defensa visitante.
Luciano Paredes, autor del gol visitante, deja la cancha: lo reemplaza Matías Recalde.
El español Ander Herrera, que superó un desgarro en 24 días, regresa al primer equipo y entra en el partido en lugar de Santiago Ascacibar.
Con Aranda como su luz ofensiva y la voluntad del resto del equipo, Boca va en busca del 2-1.
El juvenil entró a jugar de 10. Primero le da un buen pase filtrado a Bareiro, que no puede eludir al arquero rival. Divisa a Aranda en la puerta del área. El joven amaga, gira y remata. La pelota sale desviada, pero gana aplausos de los hinchas de Boca.
La mitad de la cancha es una autopista. Boca no da demasiados rodeos para buscar el arco rival, pero vuelve a faltarle claridad. Las escapadas de Blanco y el talento de Paredes son sus armas principales; Gimnasia apuesta al contragolpe y saltea líneas con pelotazos largos.
Ven la tarjeta amarilla el recién ingresado Sánchez, Lencioni y Ascacibar. Los dos primeros en el visitante y el Ruso en Boca.
Ingresan Ulises Sánchez y Blas Armoa y salen Rodríguez y Antonini en el equipo mendocino.
Impulsado por los cambios, Boca va con todo sobre el arco de Gimnasia. Aranda habilita a Merentiel y salva Imanol González cuando se relamía Bareiro.
La defensa de Gimnasia rechaza hacia el medio un centro de Blanco. La pelota deriva en Aranda. El juvenil prueba de primera... Muy cerca. La Bombonera ya gritaba el gol del 2-1.
Salen Alarcón, Delgado y Janson para que ingresen Leandro Paredes, Kevin Zenón y Tomás Aranda.
El mediocampista visitante recibe la amarilla luego de una falta sobre Alarcón.
La primera chance del segundo tiempo es para los visitantes. Conduce Lencioni, que juega con el pase a Saavedra. Nunca le da la pelota, calibra la mira y remata. La pelota lleva veneno al arco de Boca, pero se va por encima del travesaño.
Dóvalo da la orden y ya juegan Boca y Gimnasia de Mendoza el segundo tiempo del partido en la Bombonera. Igualan 1-1.
En el equipo visitante ingresan Nahuel Barboza y Valentino Simoni en lugar de Agustín Módica y Juan Franco.
Boca y Gimnasia de Mendoza se van a los vestuarios con empate 1-1 en el marcador. Luciano Paredes anotó para el visitante; igualó Miguel Ángel Merentiel para el local.
Boca da vuelta el partido en una ráfaga y luego de un pelotazo que no controla Gimnasia. Blanco, otra vez, es clave: tira el centro de primera luego de ganarle la espalda a Paredes y aparece Bareiro para convertir. Sin embargo, los visitantes piden falta previa a Módica en el inicio de la maniobra que terminó en el gol de Boca. “Dale, Pablo, dejáte de joder”, le dicen al árbitro desde el banco xeneize. “Luego de la revisión VAR se observa un fuera de juego del número 16 de Boca”, dice el árbitro. El gol se anula por offside de Merentiel al volver. Pero el que está adelantado es Janson.
Blanco-Bareiro-Merentiel. El tridente de Boca que interviene para que el capitán xeneize defina con un remate al palo más lejano de Petruchi, el arquero visitante. Gran definición del uruguayo para poner el 1-1 y muy buen pivoteo del 9 paraguayo.
El delantero paraguayo se pasa de revoluciones y le pega desde atrás a Antonini. Lo observa Dóvalo y le muestra la tarjeta amarilla.
Gimnasia presiona en campo enemigo y casi encuentra petróleo. Santiago Rodríguez maniobra en la puerta del área y divisa a Módica, su compañero de ataque. Di Lollo adivina la intención y salva a su equipo.
Merentiel habilita de cabeza al delantero paraguayo, que se trenza con Muñoz. La pelota sobra al 9 xeneize y en la búsqueda por el balón golpea al arquero visitante. Boca es más choque y empuje que fútbol. Le falta claridad para llegar al gol.
Agustín Módica -que es 9- conduce y se enfrenta a Marcelo Weigandt. El lateral no sale a marcarlo y el ex Rosario Central divisa el arco. Intenta un remate a colocar. Le sale a las manos de Agustín Marchesín.
El lateral izquierdo de Boca progresa con criterio y casi siempre saca algo para Boca: un lateral ofensivo o un córner a favor. El banco de suplentes local aplaude el esfuerzo del ex Rosario Central.
Alentado por su gente, Boca se adelanta en la cancha e intenta triangular. Los mediocampistas empiezan a tomar más contacto con la pelota. Hay desmarques e intensidad. Al local, sin embargo, le faltan ideas para vulnerar a Gimnasia de Mendoza, que se mantiene con un bloque férreo y ordenado en defensa.
El lateral izquierdo de Boca -a veces extremo- gana en el uno contra uno cada vez que encara y es el arma más peligrosa del equipo xeneize en ataque. Le falta acertar a un delantero para terminar las jugadas.
Explota la Bombonera tras el gol visitante y canta: “Movete, Xeneize, moveteee... Movete, dejá de j... que esta hinchada está loca, hoy no podemos perder”. La pelota parada es el gran déficit del ciclo Úbeda: 17 de los 25 goles que le convirtieron al equipo xeneize fueron por esa vía.
Luciano Paredes gana en la altura y se impone a sus marcadores. Cabecea al primer palo y somete a Agustín Marchesín. ¡Sorpresa en la Bombonera!
El defensor central se tira de palomita y cabecea. La pelota va al córner.
El mediocampista central de Boca llega tarde y toca a Antonini, volante defensivo del equipo mendocino. El árbitro le muestra la tarjeta amarilla al juvenil de Boca, que es el primer amonestado del partido.
Boca hace gala de su estilo directo. Menos elaboración, más búsqueda del arco rival. Prueba Merentiel, el capitán xeneize, y encuentra al arquero de Gimnasia bien parado.
El lateral izquierdo de Boca va hasta el fondo y se lleva a la rastra a Franco, su marcador. La pelota deriva en Bareiro, pero se le escurre entre las piernas al 9 xeneize y la oportunidad se evapora.
Lencioni busca a Ezequiel Muñoz, pero el ex central xeneize no llega a conectar de cabeza. El partido es parejo, pero Boca tiene la iniciativa.
Boca monopoliza el balón y apuesta a las proyecciones de sus laterales. El 4-3-3 original de Claudio Úbeda muta en un 4-4-2 con Williams Alarcón más abierto por la banda derecha. El doble 9: Bareiro-Merentiel. El paraguayo tiene la primera chance con un tiro raso desde afuera del área.
Después del minuto de silencio por la muerte de Javier “Pipo” Marín, histórico dirigente de la AFA y de Acassuso, ya juegan Boca y Gimnasia de Mendoza en la Bombonera.
Los protagonistas salen a la cancha y posan para los fotógrafos. Se realiza el sorteo con el árbitro, Pablo Dóvalo, y queda todo listo para el comienzo del encuentro.
El uruguayo Miguel Merentiel, hoy capitán de Boca, fue el más aplaudido por los hinchas a la hora de conocerse la formación titular del equipo xeneize ante Gimnasia (Mendoza).
El conjunto cuyano, ascendido la pasada temporada desde la Primera Nacional y tras imponerse en la final a Deportivo Madryn, tendrá a estos once futbolistas desde el inicio: Lautaro Petruchi; Juan Franco, Ezequiel Muñoz, Imanol González y Franco Saavedra; Luciano Paredes, Nicolás Linares, Fermín Antonini y Facundo Lencioni; Agustín Módica y Santiago Rodríguez.
Además de la conocida ausencia del uruguayo Edinson Cavani -problema lumbar-, la convocatoria de Claudio Úbeda tuvo como principal novedad el regreso de Leandro Paredes (irá al banco de suplentes) y la certeza de que el paraguayo Adam Bareiro será el 9 del equipo. Miguel Merentiel, entonces, se correrá a la banda izquierda para jugar como extremo. Así, la formación titular de Boca estará integrada por: Agustín Marchesin; Marcelo Weigandt, Lautaro Di Lollo, Ayrton Costa y Lautaro Blanco; Santiago Ascacibar, Milton Delgado y Williams Alarcón; Lucas Janson, Adam Bareiro y Miguel Merentiel.
Boca y Gimnasia de Mendoza se ven las caras por primera vez en los últimos... ¡42 años! Los últimos enfrentamientos entre ambos datan de 1983. En aquel año, el equipo xeneize ganó por 2-1 gracias a los goles de Ricardo Gareca y Jorge Domínguez, mientras que en el Malvinas Argentinas igualaron 1-1.
Bienvenidos a la cobertura minuto a minuto del partido entre Boca y Gimnasia de Mendoza, que se jugará desde las 17.45 en la Bombonera, y que corresponde a la fecha 8 del torneo Apertura. El encuentro tendrá el arbitraje de Pablo Dóvalo y la televisación de TNT Sports. Después del triunfo por 2-0 por Copa Argentina ante Gimnasia (Chivilcoy), el equipo xeneize procurará volver a la senda triunfal en el torneo local. No gana desde principio de mes, cuando derrotó a Newell’s por 2-0 en su estadio: luego perdió con Vélez por 2-0 como visitante y encadenó dos empates en cero en la Bombonera, ante Platense y Racing. Su rival de esta tarde viene de igualar 1-1 con Independiente como local.

