Block, la compañía de tecnología financiera detrás de Square y Cash App, comunicó el 26 de febrero de 2026 una reducción de personal “casi a la mitad”, desde más de 10.000 empleados a menos de 6.000. El recorte implica más de 4.000 salidas o procesos de consulta, según explicó su CEO y cofundador, Jack Dorsey, en una nota pública difundida en X y en una carta a accionistas.
La decisión se presentó como un cambio de modelo operativo y no como una respuesta a problemas de demanda. Dorsey sostuvo que “las herramientas de inteligencia” —intelligence tools—, combinadas con equipos más pequeños y planos, están habilitando una forma distinta de construir y operar una empresa.
El memo detalla un esquema de transición para las personas alcanzadas: 20 semanas de salario más una semana adicional por año de antigüedad, consolidación de equity hasta fin de mayo, seis meses de cobertura de salud, conservación de dispositivos corporativos y un pago único de US$ 5.000 para gastos asociados al cambio. Para fuera de Estados Unidos, el comunicado anticipa apoyos “similares”, ajustados a normativas locales.
Dorsey indicó que todas las personas serían notificadas el mismo día, ya sea para salida, consulta o continuidad. También informó que los canales internos permanecerían abiertos hasta el jueves por la tarde (horario del Pacífico) para permitir despedidas y traspaso de información, y que realizaría una sesión de video para agradecer al equipo.
El argumento central del CEO fue que Block no está ejecutando el recorte por debilidad del negocio. En paralelo al anuncio, la compañía reportó indicadores de desempeño que, según cobertura de agencias y medios, mostraron crecimiento interanual de la ganancia bruta en el cuarto trimestre y mejoras de rentabilidad. El mercado reaccionó con una suba relevante de la acción en la rueda extendida y en el premarket, interpretando la medida como una reconfiguración de costos y foco.
En términos de narrativa corporativa, el memo busca separar dos planos: resultados presentes y estructura futura. Dorsey plantea que la adopción interna de IA y la automatización de tareas cambia la escala necesaria para ejecutar producto, atención y operaciones, y que, por ese motivo, el tamaño previo deja de ser “eficiente” para la próxima etapa.
La novedad no es solo el tamaño del ajuste, sino la causalidad explicitada. En los últimos años, grandes tecnológicas anunciaron despidos por reordenamientos y ciclos de inversión, pero pocas vincularon de manera tan directa la reducción de dotación con ganancias de productividad asociadas a IA. En la cobertura, el caso de Block aparece como una señal de época: el pasaje de la IA generativa y de herramientas de programación asistida desde el terreno experimental a una palanca de rediseño organizacional.
La decisión también se apoya en un criterio de “shock” para evitar recortes sucesivos. Dorsey afirma que optar por bajas graduales durante meses o años sería más dañino para el clima interno y la ejecución, y que la compañía prefiere un ajuste único para “reconstruir” con una estructura menor.
En términos de gestión, este enfoque busca preservar continuidad hacia clientes y accionistas: menos ruido recurrente, más previsibilidad en la hoja de ruta. Al mismo tiempo, instala un riesgo operativo evidente: la reducción abrupta puede tensionar capacidades críticas (soporte, cumplimiento regulatorio, seguridad, producto) si el diagnóstico sobre productividad de la IA resulta prematuro o si se desbalancean áreas sensibles. Esa tensión está reconocida en el memo: el CEO admite que algunas decisiones pueden ser erróneas y que habrá mecanismos de flexibilidad para corregir.
Block reúne activos de alto perfil en pagos, consumo y servicios digitales —entre ellos Square, Cash App y Afterpay—, con presencia internacional. La compañía ya había realizado recortes previos: en 2025 informó una reducción de puestos, aunque entonces el encuadre público no había sido el reemplazo por IA sino razones de desempeño y estrategia, según reconstrucciones periodísticas.
El recorte de febrero de 2026, por escala y por su racionalidad declarada, introduce una referencia para el resto del sector: sugiere que la “empresa más chica” puede convertirse en el nuevo estándar en firmas con alto componente de software y procesos digitalizables. La discusión pasa de “usar IA” a “rediseñar la organización alrededor de IA”, con impacto directo sobre empleo calificado, roles intermedios y jerarquías funcionales.
La pregunta de fondo, para el mercado y para la gestión, es cuánto de esa promesa se sostiene en operaciones continuas: si la IA efectivamente sustituye tareas sin deteriorar calidad, cumplimiento o innovación. En ese punto, el movimiento de Block opera como experimento corporativo a gran escala: un caso testigo sobre el límite entre productividad y capacidad instalada.
La entrada Block recorta casi la mitad de su plantilla y atribuye el giro a la adopción de IA se publicó primero en Revista Mercado.



Xiaomi 17 Ultra es oficial. Puntual a su cita anual en el MWC, Xiaomi ha presentado sus nuevos flagships para el mercado internacional. El más