El gobernador de California, Gavin Newsom, firmó la semana pasada una ley que otorgará 590 millones de dólares a la Comisión Metropolitana de Transporte (MTC, por sus siglas en inglés) del Programa de Capital para el Tránsito y Ferrocarril Interurbano (TIRCP, por sus siglas en inglés). Según la administración, apoyará y estabilizará los servicios de transporte del Área de la Bahía, mientras continúa con la recuperación del número de pasajeros como resultado de la pandemia de Covid-19.
El pasado 19 de febrero, Newsom avanzó con la ley AB 117. Esta medida autoriza a la Agencia Estatal de Transporte de California (CalSTA) a otorgar el préstamo a la MTC, según informó la administración a través de un comunicado de prensa. El objetivo principal es evitar recortes en el servicio, como el cierre de estaciones y la reducción de los horarios.
La nueva ley firmada por Newsom que impactará en el transporte de CaliforniaLos préstamos operativos a corto plazo estarán dirigidos a cuatro operadores de tránsito del Área de la Bahía. La MTC reembolsaría el dinero en cuotas trimestrales a CalSTA durante un período de 12 años, con intereses solo durante los dos primeros años.
“Este acuerdo ayudará a proteger el servicio de transporte para más de tres millones de pasajeros mensuales. Los beneficios de un sistema de transporte público sólido son evidentes: aumento del número de pasajeros, aire más limpio y carreteras menos congestionadas”, expresó el gobernador.
El dinero proviene del Programa de Capital para el Tránsito y el Ferrocarril Interurbano (TIRCP, por sus siglas en inglés). Se entregará a los operadores BART, Muni, Caltrain y AC Transit.
De acuerdo a la información del texto, algunas disposiciones clave de la ley firmada por Newsom incluyen:
En el comunicado, el gobernador resaltó que los operadores que recibirán el dinero se vieron gravemente afectados por la pandemia. El impacto del Covid-19 resultó en la reducción de pasajeros y podría derivar en recortes de servicios, pero la administración trabaja en busca de una solución permanente.
La caída en los ingresos generó déficits financieros graves para BART, Muni, Caltrain y otras agencias. Esto se debe a que los servicios dependen en parte de las tarifas de los pasajeros para financiar operaciones diarias. Antes de la pandemia, las tarifas de pasajeros cubrían cerca del 70% de los costos operativos.
Para este año, BART proyectó déficits anuales estructurales entre US$350 millones y US$400 millones una vez que se agoten los fondos de emergencia, según un informe oficial.
El préstamo de emergencia está estructurado como un puente para apoyar a las agencias a medida que avanzan con una solución de financiamiento a largo plazo. Para lograr esto, evalúan alternativas como una posible medida de impuesto regional sobre las ventas en noviembre de 2026, autorizada mediante la promulgación del Proyecto de Ley Senatorial 63 (Wiener, 2025).
Si los votantes la aprueban, la medida proporcionaría nuevos fondos operativos a partir de julio de 2027. Por ahora, el financiamiento ayudará a cubrir los déficits operativos y a impulsar un sistema de transporte público “sólido, confiable y financieramente resiliente”, informó la oficina de Newsom.