Lucas Zelarayán parece tener la mira bien apuntada en este Torneo Apertura y será nuevamente, entre tantos apellidos importantes de los que disfruta hoy en día el invicto Belgrano de Ricardo Zielinski, uno de los que más atención se llevará en los análisis de los entrenadores rivales para poder contenerlo. El experimentado hombre de 33 años destrabó un encuentro difícil en Florencio Varela, con Defensa y Justicia, pero luego se les escaparía por un penal agónico marcado por Aaron Molinas.
En un desarrollo intenso pero cerrado, Nicolás “Uvita” Fernández había tenido la posibilidad más peligrosa, pero recién en el primer tiempo, sobre el primer cuarto de hora. Un centro de Emiliano Rigoni, rasante y por delante de la línea de defensores del “Halcón” le facilitó la llegada frontal al atacante, que puso el pie derecho para definir de primera, pero se le fue muy por arriba. Era la “ley del ex”, pero no se cumplió.
Entonces, hubo que aguardar un tiempo importante para volver a encontrar una llegada que sacara a varios del reposo. Y qué mejor si de aquello se encarga alguien como el cordobés nacionalizado armenio, que ya en el Clausura pasado se había soltado tras un primer campeonato de readaptación y demostrando la vigencia de su clase. Encima, ahora se juntó con otro regreso, el de Franco Vázquez. Sin embargo, no lo necesitaría para una ejecución individual que debiera ser encuadrada. Una más en el torneo.
El conductor recibió un pase del propio Fernández en pleno ataque de Belgrano, pero el “Chino” se balanceó de izquierda hacia el centro y sorprendió con un remate en el que el pie abierto se llenó de la pelota. Le dio el efecto suficiente como para que el arquero uruguayo Cristopher Fiermarin no llegara a tocarla con su vuelo y el costado de la red, cerquita de un ángulo superior, se infló de manera bella.
Justamente, en ese mismo estadio y casualmente el mismo arco, una semana atrás fue noticia el golazo que hizo el atacante Juan Gutiérrez para abrir el partido ante Vélez, que terminó igualado 1-1. Más cerquita, aunque intentando hamacarse ya dentro del área por la doble marca velezana, debió abrir todavía más la diestra para que el vuelo del balón fuera todavía más impresionable: por la corta distancia, pero también por la inmensidad del colombiano Álvaro Montero. Una pinturita muy similar a la de este viernes. Un torneo caracterizado por golazos.
Porque no es el primero que anota Zelarayán en estas seis jornadas. El anterior y único que tenía fue en Barrio Alberdi, 13 días atrás, en el duelo frente a Banfield. Aquella noche sí había servido para obtener los tres puntos con una maniobra digna de un crack. Recibió de espalda al arco, unos metros por delante del área, y resolvió con ojos en la nuca: controló y orientó con un taco para sacarse de encima la marca de Lucas Palavecino y, apenas mirando el arco de reojo, mandó su derechazo al mismo costado de la red, bien alejado de la mano de Facundo Sanguinetti.
Al final, la visita a Varela terminó de una forma que el conjunto cordobés no imaginaba y por la que Zielinski se fue al vestuario incrédulo, nada conforme. Como si todo estuviera unido por un hilo, un remate de Gutiérrez pegó en el brazo izquierdo de Lisandro López y Nicolás Lamolina no dudó en cobrar el penal. Se hizo cargo Molinas sobre el último minuto de adición, rematándolo fuerte y firmando la paridad.
“Una lástima, creo que habíamos hecho un muy buen partido. La cancha no ayudaba, no se pudo jugar bien, fue un partido raro para los dos equipos. Creo que tuvimos las situaciones más claras y podríamos haberlo definido antes”, analizó el armenio, que se lamentó por el triunfo que se les escurrió pero valoró a su equipo, de andar competitivo: “Es importante seguir sumando. También es un rival (Defensa también se mantiene invicto) que se hace fuerte en su cancha. Ganando de local el martes, este punto servirá mucho. Empatamos de visitante, pero es algo bueno: el equipo es siempre protagonista y quiere llevarse los tres puntos”, cerró Zelarayán.


