Los espectáculos teatrales que el público elige claramente no tienen por qué ser los mismos que los que elige un jurado a la hora de entregar un premio. Comparando las últimas estadísticas de audiencias de Aadet, la entidad que nuclea al circuito comercial; con la reciente entrega de los Premios Estrella de Mar las diferencias están a la vista. En perspectiva, plantean dos posibles miradas sobre la temporada teatral en Mar del Plata.
Según el último ranking por cantidad de espectadores, la tabla la encabeza, como viene sucediendo desde el inicio de la temporada, La cena de los tontos, con Martín Bossi, Laurita Fernández y Gustavo Bermudez; seguido por Chanta, el unipersonal de Agustín “Rada” Aristarán; Fátima universal, con Fátima Florez; El secreto, la comedia que protagonizan Gerardo Romano y Ana María Picchio; y cierra el quinteto Pretty Woman, la comedia musical con Florencia Peña y Juan Ingaramo. Hasta acá, sin demasiados movimientos en comparación con el registro anterior (a lo sumo, un enroque entre el cuarto y quinto espectáculo favorito del público).
Pero la noche del lunes, la larga ceremonia de entrega de los premios aportó otro registro. En la previa, por cantidad de nominaciones los que partían como favoritos eran la comedia con Martín Bossi, Laurita Fernández y Gustavo Bermudez; seguida por el musical con Florencia Peña. Pasada la una de la mañana del lunes, el listado de las obras más ganadoras fue otro. La obra más premiada terminó siendo la que protagoniza la mujer de bonita, Flor Peña, con cinco estatuillas; seguida por la camaleónica de Fátima Florez, con cuatro.
El secreto, la puesta que que entró a último momento a la cartelera marplatense debido a un problema de salud de Luis Brandoni y que no para de cosechar mimos y aplausos, terminó llevandose tres galardones. O sea, quedó empatada con el tanque de La cena de los tontos y con Circo Servián y La ballena, que protagoniza Julio Chávez, Con dos Estrellas de Mar quedó Chanta, el unipersonal de “Rada” Aristarán que viene ocupando el segundo lugar entre los espectáculos con mayor cantidad de audiencia desde que aterrizó en Mar del Plata.
La fiesta de premiación organizada por el Ente Municipal de Turismo de Mar del Plata dejó rondando sensaciones varias y un certeza: la misma ciudad, su amplia oferta teatral, los nominados como la audiencia merecen una ceremonia de mayor nivel. O, por lo menos, a la altura de la variada oferta teatral tanto del circuito alternativo como el comercial y el estatal.
Uno de los momentos más desopilantes de las cuatro horas que duró la ceremonia, con una transmisión que se cortó cuando estaba por finalizar, lo aportó Ana María Picchio. El secreto, obra que protagoniza, recibió el premio correspondiente al rubro de comedia dramática. Al momento del agradecimiento subió a la tarima todo el elenco, pero no ella. A los minutos, la brillante actriz apareció en el salón pidiendo micrófono. ¿“Qué te pasó, Ana María, que no te vimos con tus compañeros? Decí lo que quieras”, le preguntó Teté Coustarot, una de las conductoras. “Buenas noches, perdón, perdón, perdón a todos. Pero resulta, ¡qué cag...!, -masculló por lo bajo “la” Picchio-. Es que me había bajado la presión, entonces, mi productora me llevó a un lugar y me dio un sandwichito y ahí estaba...”. Su comentario despertó la inmediata risa de los invitados que ocuparon el salón del Hotel Provincial. Rápida de reflejos, Teté Coustarot, luciendo unos enormes aros que remitían a la estrella “culona” del Conicet, soltó fin filtro alguno: “Era hambre..., no baja presión”. Es de entender. Ya habrían pasado más de tres horas del inicio de la entrega y el hambre -o la presión- pasan factura a cualquier cuerpo.
Hubo otras postales para el recuerdo. Casualidad o no, fue Daniel Scioli, el máximo representa del Ejecutivo nacional en la ceremonia, el que le entregó al premio a Fátima Florez. Al rato, otro imagen: la camaleónica actriz e imitadora junto a Florencia Peña en el miniescenario, recibiendo el premio a mejor producción por sus respectivas obras que fueron gestadas por Miguel Pardo, el empresario teatral que fue desafectado de Aadet porque su productora “ha venido incurriendo desde hace años en reiterados incumplimientos”, como señaló la entidad en su oportunidad. O cuando el actor marplatense de La Madonnita, Lalo Alías, al agradecer su premio pidió que “Mar del Plata vuelva a tener Secretaría de Cultura”. O cuando todos los presentes se pusieron de pie para aplaudir al reconocimiento que se le hizo a Luis Brandoni, director de Made in Lanús, la obra que, luego de los Carnavales, se mudará al Teatro Lido para hacer más funciones semanales.
Y si el lunes Ana María Picchio tuvo que salvarse del bajón de un extensa jornada con un sandwichito, a parte del elenco Toc toc le cayó mal una comida. Como el malestar físico continuó tuvieron que suspender unas funciones.
En el mapa porteño, la radiografía semanal del bordereaux no aporta diferencia significativas en relación al de hace siete días. Si fuera un parte médico se podría decir que el registro de la taquilla está estable. Lo concreto es que la maquinaria de Astor, Piazzolla eterno, el montaje dirigido por Emiliano Dionisi en el Teatro Colón, sigue liderando tanto el registro de público como el de recaudaciones. Hizo 10 funciones la semana pasada con un 79 por ciento de ocupación de sala. A lo luz de estos registros es posibles que sume algunas funciones por fuera de las previstas.
El joven director tiene otro montaje en cartel que aparece consignado en los listados de Aadet. Se trata de El brote, esa joya nacida y criada en la escena alternativa que, actualmente, está haciendo funciones en El Picadero. Por cantidad de funciones semanales y capacidad de las dos salas se tratan de realidades muy distintas. De todas maneras, El brote tuvo un porcentaje de ocupación del 84 por ciento. Un registro similar a otras dos obras de culto como son La vida extraordinaria e Imprenteros en las que trabaja Lorena Vega.
Volviendo al registro duro de la taquilla que da cuenta de cantidad de espectadores Rocky, el exitoso montaje que protagoniza Nicolás Vázquez y que viene de la temporada pasada, sigue firme en el segundo puesto. Le siguen El jefe del jefe, con Diego Peretti y Federico D’Elía; Salud, Modvasky y amor, con Roberto Moldavsky; Las hijas, la comedia dramática con Julieta Díaz, Soledad Villamil y Pilar Gamboa que dirige Adrián Suar.
Cuando llegue la temporada de premios en Buenos Aires se podrá cruzar el veredicto del público (aunque ya hay varias obras cuyos artistas tienen sus estatuillas en alguna repisa, porque vienen del año pasado).


