La colocación de crédito para la vivienda por parte de la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF) registró una contracción general entre el 2018 y el 2025, en un periodo marcado por la presión sobre el sector inmobiliario y un entorno de tasas de interés elevadas.
El desempeño del financiamiento, tanto directo como inducido, refleja los retos que enfrentó la banca de desarrollo para mantener el flujo de recursos hacia la construcción y adquisición de vivienda en México.
En el 2018, el crédito directo e inducido otorgado por la SHF ascendió a 332,106 millones de pesos. Para el 2025, el monto se redujo a 276,387 millones de pesos, lo que representa una disminución aproximada de 16.7 por ciento.
Esta caída se dio en un contexto de menor dinamismo económico y mayores costos financieros, factores que limitaron la demanda y la dispersión de crédito hipotecario y para desarrolladores.
De acuerdo con Rogelio Mauricio Rivero Márquez, titular de la Unidad de Banca de Desarrollo de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), se espera un repunte en la dispersión de financiamiento a través de la banca de desarrollo, impulsado por el programa de Vivienda para el Bienestar promovido por la presidenta Claudia Sheinbaum.
“Nos pegó el tema de la tasa y esperamos un punto de inflexión este año con el programa federal, con el cual se pretende la construcción de 1.8 millones de viviendas y más de 1 millón de acciones de vivienda”, comentó durante una presentación en el Colegio de Ingenieros Civiles de México (CICM).
Rivero detalló que, entre el 2018 y el 2025, se concretaron 791,177 acciones de vivienda con financiamiento de la SHF.
La distribución regional de estos apoyos mostró una mayor concentración en el sur-sureste del país, con 41% del total, seguida por la región centro con 39% y el norte con 20 por ciento.
En cuanto a los mecanismos de financiamiento utilizados durante los últimos ocho años, el funcionario explicó que 44% se canalizó a través de la banca social, 25% mediante garantías, 16% por medio de crédito puente, 12% en seguros y créditos, y 3% en créditos individuales.
Con base en estos resultados, Rivero aseguró que “la meta de 1.8 millones de viviendas durante toda la administración actual no resulta difícil de cumplir”.
La estrategia de la SHF también ha incorporado criterios de sustentabilidad en la colocación de crédito. Rivero destacó que los proyectos financiados por la banca de desarrollo, incluidos los habitacionales, buscan impulsar prácticas más responsables con el medio ambiente.
“Uno de los énfasis que estamos poniendo es evaluar la huella de carbono de cada proyecto, en los parques industriales, la vivienda, etcétera. Que este factor no sólo determine la aprobación del crédito, sino también una mejor tasa y plazo para los acreditados, e incentive a adoptar estas medidas”, añadió.
Entre diciembre del 2018 y el cierre del 2025, el programa EcoCasa de la SHF financió 73,243 viviendas sustentables, con un monto de 21,813 millones de pesos.
Este esquema, desarrollado bajo un protocolo definido por la SHF y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), busca reducir al menos 20% las emisiones de dióxido de carbono en cada proyecto de vivienda.


