El 16 de diciembre del año pasado y luego de recibir una serie de audios extorsivos, el sargento del Ejército Rodrigo Gómez se suicidó de un balazo en la cabeza en la Quinta de Olivos. En los estudios de LN+, el abogado penalista Hugo Trinidade analizó el caso y apuntó contra la permisividad del sistema penitenciario.
LN+: la palabra del abogado penalista Hugo Trinidade“La única opción para terminar con estos casos es sacar los celulares y las computadoras de las cárceles”, enfatizó Trinidade. “Porque estas eran opciones para que los presos se comunicaran con sus familiares durante el confinamiento, pero la pandemia ya terminó”, argumentó.
Consultado sobre la estrategia de los delincuentes, el letrado realizó una minucioso análisis.
“Su modus operandi es generar un usuario de WhatsApp que tenga la foto de perfil con la imagen de algún teniente o comisario que lo pondere como alguien de la policía”, detalló Trinidade y siguió: “Una vez que logran esto, le dicen a la víctima que están con la madre de la supuesta menor acosada”.
Trinidade comparó los audios extorsivos que llevaron al trágico desenlace de Gómez con las apps de citas. “En ese tipo de aplicaciones, la supuesta joven empieza a enviarle fotos, y esa charla va subiendo de tono para trampear a la víctima”.
Según el abogado, “en ese momento la víctima se siente acorralada. Porque siempre hay un desliz del tipo, ‘soy menor’ o ‘quiero tener contacto con alguien de experiencia’”. “Y es ahí cuando la víctima puede desistir de seguir chateando, o continuar el diálogo y sufrir las consecuencias”.
El audio que le mandaron al soldado que se suicidó en la Quinta de OlivosAdemás de la visita del abogado penalista, en los estudios de LN+ dijo presente el especialista en ciberseguridad, Ariel Corgatelli.
“Detrás de todo esto hay una ingeniería social, donde le usurpan la identidad a un verdadero policía”, sostuvo el experto. “Para esto utilizan las redes sociales: es algo que ocurre en todo el mundo”, remató.
Desde la experiencia de Trinidade, “con la tecnología, estas técnicas se empezaron a perfeccionar“. ”Y con ese perfeccionamiento, los ciberdelincuentes se potenciaron muchísimo más", cerró Corgatelli.


