A veces las cuentas médicas resultan más alarmantes que el propio diagnóstico. El periodista Jonathan Pardiñas expuso públicamente una experiencia médica que derivó en un conflicto económico tras someterse a un cateterismo en un hospital privado de la Ciudad de México.
El testimonio se dio en una entrevista radiofónica con Ciro Gómez Leyva, donde relató cómo un procedimiento que se le presentó como urgente y con un costo específico terminó con una cuenta hospitalaria que superó con amplitud lo inicialmente informado.
Pardiñas explicó que acudió a consulta por un dolor fuerte en el pecho con su cardióloga Alejandra Rosado Bosque Gómez, quien lo atendía desde hacía alrededor de 7 años.
Tras diversos estudios, la médica le informó que tenía una arteria obstruida en un 85 por ciento y que era necesario realizar un cateterismo con carácter urgente, bajo el argumento de un riesgo inmediato para su vida. Al respecto, Jonathan Pardiñas recordó que la doctora le insistió que el procedimiento debía realizarse de inmediato.
“Jugó mucho con esta parte de la urgencia. Uno tiene esta preocupación de que es el corazón, de que se puede poner mal, de que uno se puede morir realmente. Esta preocupación me hizo no pensar mucho, no analizar la situación y confiar en ella”, relató el periodista.
De acuerdo con el relato, la cardióloga insistió en que el procedimiento debía realizarse de inmediato, incluso al día siguiente de la consulta, lo que influyó en que Jonathan Pardiñas no solicitara una segunda opinión ni evaluara otras alternativas médicas u hospitalarias, aunque logró postergar la intervención algunos días.
Previo a la intervención, la cardióloga Bosque Gómez le indicó que el cateterismo se realizaría en el Hospital DioMed, ubicado en la zona de Observatorio, y que el costo total del procedimiento sería de 120 mil pesos.
El colaborador de Radio Fórmula aceptó bajo la premisa de que contaba con seguro de gastos médicos y que su desembolso personal se limitaría al deducible y coaseguro, estimado entre 40 y 50 mil pesos.
Sin embargo, el periodista reconoció que no recibió un presupuesto por escrito ni un desglose previo de los costos que se manejaban en el hospital. Toda la información económica se proporcionó de manera verbal, lo que posteriormente se convirtió en un punto central del conflicto.
El cateterismo cardíaco se realizó el martes 6 de enero y, desde el punto de vista médico, el procedimiento no presentó complicaciones aparentes. No obstante, Jonathan Pardiñas permaneció hospitalizado varios días en terapia intermedia, situación que comenzó a generar dudas tanto en él como en su familia.
Durante su estancia, solicitaron en repetidas ocasiones conocer el avance de la cuenta hospitalaria.
“Pedíamos saber en qué iba la cuenta. Queríamos darnos una idea porque algo no sentíamos que estaba funcionando bien, pero se negaban a entregarnos el desglose. Insistimos varias veces; tuve que hablar fuerte con la doctora, no me contestaba las llamadas y nunca me dio su teléfono, todo se manejaba a través de asistentes”, relató.
Ante las presiones, el hospital DioMed entregó el desglose de la cuenta hasta la noche del 8 de enero, cuando Jonathan Pardiñas aún se encontraba hospitalizado. Sobre ese momento, el periodista relató que el documento le fue entregado alrededor de las 23:00 horas y que ahí se percató que la cuenta ya superaba los 700 mil pesos.
El periodista detalló que el estado de cuenta incluía al menos cinco hojas con cargos por insumos y servicios. “Tan solo la sonda costó 42 mil pesos y un solo stent 85 mil pesos; ahí se iban los 120 mil pesos que me habían dicho, pero eran cinco hojas con más de 700 mil pesos en cargos”, explicó.
Tras recibir el alta médica, Jonathan Pardiñas fue contactado por la directora del hospital, Julieta Rodríguez, quien le informó que supuestamente no había cubierto su cuenta y que se le permitió salir únicamente por consideración hacia la cardióloga.
“Me contacta y me dice: ‘usted ni siquiera pagó su cuenta’. Después empezó a mandarme mensajes para amedrentarme, diciéndome que yo debía la cuenta y que me dejaron salir sólo por atención a la doctora Bosque Gómez, pero que no había pagado”, relató.
El periodista afirmó que esta comunicación lo hizo dudar de su situación financiera, pese a que su seguro había pagado la parte correspondiente y él contaba con recibos de su coaseguro. Su broker de seguros le confirmó que no existía ningún adeudo pendiente.
En la consulta de seguimiento, la cardióloga le indicó que su estado de salud era estable y que regresara en tres meses. Jonathan Pardiñas relató que la recomendación fue mínima y se limitó a indicarle que “ya no comiera cerdo”, sin una explicación detallada sobre lo ocurrido.
Pardiñas también señaló que no recibió orientación sobre una rehabilitación cardíaca posterior al procedimiento, por lo que tuvo que buscar por su cuenta ese tipo de atención.
“Necesitaba una terapia de rehabilitación cardíaca y no me refirieron a ningún lado. Yo tuve que moverme por mi cuenta para buscarla”, afirmó.
El periodista de Radio Fórmula explicó que no presentó una denuncia inmediata debido al desconocimiento de las instancias correspondientes y de los mecanismos legales disponibles. Mencionó que evaluó la Comisión Nacional de Arbitraje Médico como una opción de mediación, aunque sin claridad sobre el alcance de una queja formal.
Ante la experiencia que atravesó durante una situación de emergencia, Jonathan Pardiñas subrayó la importancia de exigir presupuestos por escrito antes de cualquier procedimiento, investigar hospitales y clínicas, y no ceder ante presiones basadas únicamente en la urgencia médica.

