En los últimos años, una nueva forma de descanso comenzó a ganar popularidad y en 2026 se consolida como tendencia: dormir cerca del piso, ya sea sobre colchones bajos, futones o directamente sobre superficies apoyadas en el suelo.
Esta práctica, inspirada en tradiciones japonesas y en estilos de vida minimalistas, propone reducir la altura de la cama como una decisión estética, funcional y cultural, más que como una solución médica.
Quienes adoptan esta forma de descanso suelen hacerlo por una combinación de motivos prácticos y personales:
Para muchos, dormir más cerca del suelo transmite una sensación de estabilidad y simplicidad que no encuentran en camas altas o tradicionales.
Aunque no existen beneficios universales comprobados, quienes practican esta modalidad destacan algunos puntos positivos:
Especialistas coinciden en que la calidad del descanso depende más del colchón que de la altura, por lo que un colchón adecuado es clave, incluso cuando se duerme cerca del piso.
Los estudios disponibles advierten que las superficies excesivamente duras no siempre son beneficiosas. Investigaciones publicadas en The Lancet señalan que dormir durante largos períodos sobre colchones muy firmes puede generar molestias lumbares, especialmente en personas con problemas de espalda.
Además, dormir cerca del piso puede presentar algunas desventajas:
Por este motivo, no se trata de una tendencia recomendable para todos los casos.
Antes de cambiar la cama tradicional por un colchón bajo o un futón, conviene considerar:
El descanso está influido también por otros factores del hogar, como la iluminación, los colores, el nivel de ruido y la ventilación. Dormir cerca del piso se posiciona en 2026 como una tendencia de estilo de vida, asociada al minimalismo y a una búsqueda de simplicidad.
Sin embargo, no es una solución mágica ni universal. Antes de adoptarla, es fundamental evaluar las necesidades personales y priorizar siempre la comodidad, la salud y la calidad del descanso.
Por Natalia Cárdenas Chaux


