Para muchas mujeres, el problema aparece tarde. No durante la adolescencia ni en los primeros años de la vida adulta, sino cuando por primera vez deciden intentar un embarazo. Ahí, tras meses o incluso años sin lograrlo, llega el diagnóstico: endometriosis u ovario poliquístico. Dos padecimientos frecuentes, poco visibles y estrechamente vinculados con la infertilidad femenina en México.
Durante el 20 aniversario de Ingenes, en una charla sobre salud reproductiva, el doctor Jean Paul Sulaiman Karam, subdirector médico de esta institución, explicó que estas enfermedades suelen detectarse cuando la fertilidad ya está comprometida, lo que reduce las probabilidades de concebir sin intervención médica.
De acuerdo con datos expuestos durante la conferencia, alrededor de 10% de las mujeres en México podría vivir con endometriosis, mientras que hasta 22% podría tener síndrome de ovario poliquístico (SOP). Sin embargo, una parte importante de estos casos permanece sin diagnóstico durante años.
El doctor Sulaiman advirtió que no existe un síntoma único para detectar estas condiciones.
En el caso del ovario poliquístico, la falta de ovulación regular puede pasar desapercibida en etapas tempranas, sobre todo si la mujer no busca embarazo.
La endometriosis se produce cuando tejido similar al endometrio crece fuera del útero, generando inflamación y, en algunos casos, daño en los órganos reproductivos.
Aunque suele asociarse con menstruaciones intensamente dolorosas, no todas las pacientes presentan el mismo cuadro.
Conforme pasa el tiempo, la enfermedad puede afectar la función ovárica, las trompas de Falopio o el entorno necesario para la fecundación, lo que explica su relación con la infertilidad.
El síndrome de ovario poliquístico es uno de los trastornos hormonales más frecuentes en mujeres en edad reproductiva. En este padecimiento, la ovulación puede ser irregular o inexistente, lo que reduce las posibilidades de embarazo natural.
Factores como el estilo de vida, el sobrepeso, alteraciones hormonales y antecedentes metabólicos pueden influir en su desarrollo.
Aunque no existe un síntoma definitivo, los especialistas recomendaron prestar atención a ciertas alertas:
Detectar estas condiciones de manera temprana no garantiza un embarazo inmediato, pero sí permite tomar decisiones informadas sobre tratamiento o preservación de la fertilidad.
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