Cruzberto, un gato que se había convertido en un miembro honorario y "voluntario" de la Cruz Roja Mexicana, Delegación Toluca, en el Estado de México, falleció tras ser atropellado por un vehículo en las inmediaciones de la institución.
El felino, conocido por brindar compañía tanto al personal médico como a los usuarios, fue víctima de un incidente de tránsito que la institución atribuyó a la imprudencia de un conductor.
Cruzberto se sumó como voluntario y supervisor de la Cruz Roja Toluca. Foto: Cuartoscuro
La Cruz Roja Toluca fue crítica respecto a las circunstancias del accidente, señalando que Cruzberto fue víctima de la falta de respeto a las normas de tránsito en un área donde la movilidad debería ser prioritaria para peatones y pacientes vulnerables.
El comunicado enfatiza el riesgo latente en la zona, advirtiendo que, así como perdió la vida el felino, el riesgo es igual para infantes, adultos mayores o mujeres embarazadas que transitan por el lugar con movilidad reducida.
El deceso del felino trascendió el ámbito local, generando reacciones de solidaridad en otras entidades. La Cruz Roja Delegación San Luis Potosí se sumó a las condolencias, destacando la integración de la mascota en la dinámica de los servicios de emergencia.
La delegación potosina subrayó que la muerte de Cruzberto es un recordatorio urgente de que "la responsabilidad al volante puede salvar vidas", extendiendo el llamado de atención a los automovilistas más allá del Estado de México.
Este caso pone en evidencia, una vez más, los retos de cultura vial en las zonas urbanas de alta afluencia y cómo las mascotas comunitarias se han vuelto figuras centrales en la interacción social de instituciones públicas.
RLO


