Pafos, Chipre. Francia desplegará cerca de una docena de buques de guerra, incluido su grupo de ataque con portaaviones, en el Mediterráneo, el Mar Rojo y, posiblemente, el estrecho de Ormuz, como parte del apoyo defensivo a los aliados amenazados por el conflicto en Oriente Medio.
Durante su visita a Chipre, el presidente francés Emmanuel Macron trató de tranquilizar a su homólogo chipriota después de que la semana pasada se interceptaron drones que se dirigían hacia la isla.
"Cuando se ataca a Chipre, se ataca a Europa", afirmó Macron tras reunirse con el presidente Nikos Christodoulides y el primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, en Pafos.
Macron, cuya armada ya proporciona un buque de guerra a esa misión, dijo que subirán a dos, pero que, en total, Francia desplegará ocho embarcaciones, el grupo de portaaviones y dos portahelicópteros en la región.
Desde Bruselas, la presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen comentó que la Unión Europea debe estar preparada para proyectar su poder de forma más asertiva, ya que ya no puede confiar en un sistema "basado en normas" frente a las amenazas y debe determinar si sus instituciones y sistemas contribuyen o dificultan su credibilidad.
Sus comentarios generaron polémica a lo largo del día.
Amenazas a Europa
Irán acusó ayer a algunos países europeos, entre ellos Francia, de haber creado las condiciones que propiciaron la ofensiva militar israeloestadounidense.
El portavoz de la cancillería, Esmail Baqai, aseguró que los países estuvieron de acuerdo con Estados Unidos en el Consejo de Seguridad de la ONU en el debate sobre el restablecimiento de las sanciones contra Irán, lo cual ayudó a crear las condiciones actuales.


