Muchos conductores de camiones migrantes en California se toparon con que las autoridades imponen el requisito de saber inglés para permitirles desempeñar su tarea laboral. Aunque no es una normativa nueva, la aplicación ahora es más estricta. El cambio forma parte de un enfrentamiento entre los gobiernos de Donald Trump y Gavin Newsom.
De acuerdo con Univision, se trata de una regla que no es nueva, pero que ahora se aplica con mayor rigor.
En medio de un enfrentamiento público entre el Departamento de Transporte (DOT, por sus siglas en inglés) y el Departamento de Vehículos Motorizados (DMV) del Estado Dorado, parecen haber subido los niveles de exigencia.
La nueva ley firmada por Newsom que impactará en el transporte de CaliforniaConcretamente, la norma se encuentra en el Título 49 del Código de Regulaciones Federales. Allí, se establecen cuáles son las condiciones para que una persona pueda obtener una licencia de conducir comercial (CDL, por sus siglas en inglés).
Además de requisitos de edad y habilidad para manejar vehículos, debe cumplir con una exigencia de idioma: “Puede leer y hablar el idioma inglés lo suficientemente bien como para conversar con el público en general, comprender las señales de tránsito en las carreteras, responder a preguntas oficiales y realizar anotaciones en informes y registros”.
Por eso, al realizar una inspección, los oficiales pueden anotar si el conductor parece no contar con el nivel conversacional de inglés que se requiere para tener una licencia comercial.
La aplicación más rigurosa de la regla del manejo de inglés para los conductores se da en medio de un cruce entre California y las autoridades federales por las licencias comerciales y el acceso que tienen migrantes a esta documentación.
El último viernes, el DOT ordenó al DMV del Estado Dorado la cancelación de 13.000 licencias comerciales correspondientes a personas “no domiciliadas”, según KCRA.
De acuerdo con las autoridades, esto incluye a migrantes sin green card.
Entre quienes perdieron su documentación, hay extranjeros con estatus legal a partir de visas o recursos de refugio y asilo. En un primer momento, se conoció que alrededor de 20.000 conductores estaban en riesgo.
Originalmente, el DMV les indicó a los camioneros afectados que podían solicitar una licencia clase C no comercial para al menos poder conducir sus vehículos particulares o trabajar en aplicaciones de viajes compartidos, y así sostener alguna actividad económica relacionada con la conducción.
Sin embargo, y aunque esa decisión se amparaba en un fallo judicial reciente, el DOT anuló la posibilidad de que el DMV de California realice el procesamiento de esas licencias, de acuerdo con lo que consignó CBS News.
En una medida que afectó a los migrantes del Estado Dorado y que tuvo sus efectos en todo el país norteamericano, las autoridades federales comunicaron el cierre de 448 escuelas que entregaban licencias comerciales por no cumplir con estándares básicos de seguridad.
De acuerdo con lo que se informó en un comunicado oficial, además de esos establecimientos afectados, otras 109 se retiraron voluntariamente del Registro Nacional de Proveedores de Capacitación ante la noticia de que habría inspecciones.
