La Confederación General del Trabajo, las dos CTA, y diversas organizaciones políticas y sociales anunciaron una movilización a la Plaza de Mayo “contra el hambre, el saqueo y la crueldad del gobierno de Milei”.
La marcha se realizará en un contexto particular como es el del 8M, el día Internacional de las Mujeres que, al caer en domingo, se trasladará al lunes.
Las entidades convocantes, a las que hay que sumar a la Unión de Trabajadores de la Economía Popular y la Corriente Clasista y Combativa, llamaron a una conferencia de prensa que se realizará el viernes por la mañana en la histórica sede de la CGT en la Calle Azopardo.
“Los Trabajadores en Unidad nos movilizamos de Congreso hacia Plaza de Mayo el próximo lunes 9 de marzo a las 16.30hs, en el marco del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, en una jornada de lucha federal ante el contexto de vulneración de derechos por parte del gobierno nacional”, señala el comunicado.
La movilización será la segunda que se realiza con la CGT como participante desde que el Congreso Nacional sancionó la ley de reforma laboral.
“Nos encontramos en un escenario muy complejo con políticas de ajuste, precarización, cierre de fábricas y despidos impulsados por el gobierno nacional, que profundizan la feminización de la pobreza como la no entrega de alimentos, el cierre de programas esenciales y el abandono del Estado en áreas clave para la protección y promoción de los derechos de las mujeres y diversidades”, añadieron.
Los organizadores, además, denuncian las “violencias ejercidas desde el gobierno nacional de Milei contras las trabajadoras”.
“En un contexto de desindustrialización, miseria planificada, saqueo y entrega de soberanía, crisis y retrocesos en materia de derechos laborales y sociales, plasmados en la reforma laboral inconstitucional, salimos a las calles a exigir trabajo digno”, continuaron.
Entre las reivindicaciones del colectivo respecto de la situación económica y su impacto en la vida de las trabajadoras, reclaman “la entrega de los útiles escolares y alimentos a los merenderos y comedores, reincorporación de las despedidas, políticas públicas inclusivas y el cese de la violencia institucional, económica y laboral que golpea con más fuerza a mujeres y diversidades”.
La inclusión de las mujeres en el mundo sindical es una realidad desde hace mucho tiempo, pero la presencia de las mujeres en los lugares de conducción sigue teniendo un saldo negativo.
Son pocas las que conducen sindicatos y sólo una vez una gremialista llegó a la cúpula de la CGT, en el 2004, en la figura de Susana Rueda, dirigente de Sanidad.
En octubre pasado, mientras se calentaban motores para la elección de la nueva conducción cegetista, cerca de 500 mujeres se reunieron para empujar la presencia de una de ellas en el triunvirato.
El día del Congreso en el estadio de Obras la idea fue rechazada y se impuso el pragmatismo. Hubo reclamos airados y hasta cánticos contra la decisión.


