Charla íntima en la oficina de Flavio Briatore en el “hospitality” de Alpine en el circuito de Imola el año pasado. Frente a él, con cara de compungido, Pierre Gasly. A la derecha del francés, Franco Colapinto, mira fijo, inexpresivo a Flavio. El italiano habla en voz baja, pero demoledora.
-Entre los dos, el mejor aquí es Pierre. Tenemos que recuperar puntos.
-Podemos probar algo en mi auto, propone Franco.
-No me interesa. Yo decido lo que hago. Tienes que entenderlo, tú eres el problema.
Lo dice cortante, todo un anti “coach” Flavio, disgustado porque Colapinto había chocado el Alpine en la clasificación. Su teoría: no permitir jamás que un piloto maneje desde una zona de confort mental. Si el “ragazzo” no aguanta, ya encontrará otro.
Así de dura fue esa filmación de Netflix para su serie “Drive to Survive”, en esa octava temporada, que muestra a un piloto que manejó, progresó y ha sobrevivido, Colapinto.
Y este jueves, en Melbourne, el “ragazzo” que aguantó todos los chaparrones y un auto indomable, inclusive para Gasly, el referente del equipo, se prepara para demostrarle ahora a Briatore que la decisión de renovarle el contrato y hacerlo titular desde la primera carrera ha sido acertada. Según sus allegados, Colapinto sufrió en silencio las apretadas de su patrón, un ciclotímico exigente que hoy te abraza y mañana te maltrata. Ese es su estilo y tiene la manija...
Franco se la juega. Williams le dio la oportunidad, lo ubicó en Alpine y Flavio hizo un “clic” en Países Bajos porque el “ragazzo” ya no rompía coches (como el de su debut en Imola), tenía el ritmo de Gasly en carrera, y había superado al francés en varias clasificaciones.
Y Franco empieza la temporada con un auto, el A526, que parece mucho más rendidor y capaz que el olvidable y “maldito” A525 del año pasado, último en el campeonato. Alpine había apostado desde marzo de 2025 a desarrollar el chasis y la aerodinámica que pone en juego ahora. Un auto con motor Mercedes, que casi seguramente será la mecánica a batir, que se situó entre el quinto y sexto lugar de la parrilla tras los entrenamientos invernales.
Franco tuvo un desempeño impecable, seguro, preciso en los entrenamientos en la pista de Medio Oriente y se mostró mucho mas confiado, tranquilo, maduro.
Los tres equipos que el año pasado ganaron carreras, el campeón McLaren, Red Bull y Mercedes parecen inalcanzables. También Ferrari, que busca recuperarse de un año mediocre y que fue el mas rápido en Bahréin con Charles Leclerc, se le suma a los aspirantes serios al campeonato.
La misión de Franco, la de estar al nivel o superar a Gasly y sumar puntos, parece accesible. Con el nuevo reglamento técnico y las limitaciones de recarga de las baterías de la parte eléctrica, los pilotos no necesitan ir con el cuchillo entre los dientes toda la carrera. Deben usar su velocidad con criterio, casi con cuentagotas. Y en eso se enfocaron los dos pilotos de Alpine durante el proceso de preparación para este campeonato.
Mejor aún, recibirá el A526 una versión mas potente y flexible de conducir que la que le entregaron para los ensayos en febrero, con el propósito de priorizar la fiabilidad. Eso ha quedado más que demostrado en el grupo impulsor híbrido de Mercedes. Acierto el de Briatore por haber impuesto su criterio a Alpine, dejando de lado los motores Renault al terminar el anterior certamen.
Por los rendimientos observados durante febrero, serán los equipos Haas y el debutante Audi, los rivales más directos en las primeras carreras. Después se verá.


