Tras una primera semana que generó mucha incertidumbre entre la audiencia de Gran Hermano Generación Dorada, finalmente Telefe habilitó la primera prueba de líder y no existió ningún tipo de mérito, por lo que el primer liderazgo se entregó por pura suerte.
Como primera prueba de líder, al haber 27 participantes en la casa, Telefe optó por realizar un juego rápido y sencillo para poder mostrarlo en vivo. Así, Santiago del Moro los citó a todos en el SUM y, al ingresar, observaron globos gigantes que debían pinchar uno por uno, algo que generaría que, inevitablemente, haya un participante que no sea nombrado y sea el ganador.
En un primer lugar, el conductor pidió que un participante se ofrezca como voluntario para comenzar la prueba de líder. De esta manera, fue Cinzia Francischiello la encargada de iniciar, y el primer nombre en salir fue el de Jennifer “Pincoya” Torres, por lo que la chilena fue eliminada automáticamente de la posibilidad de ser líder.
Tras pocos minutos, quedó una final entre Franco Poggio y Brian Sarmiento, por lo que Lola “Lolo” Poggio, la última eliminada antes de ellos, pinchó el globo definitivo e hizo líder a Franco. Por esta razón, se vivió un momento curioso en el que un Poggio ayudó a otro Poggio, aunque no son familiares.
Al regresar a la casa, del Moro habló con el nuevo líder y le reveló sus beneficios: mandar un compañero a placa, en esta ocasión bajo la condición de “ser una planta, y anular la nominación del miércoles de otro. Sin dudarlo mucho, Franco eligió fulminar a Juan “Juanicar” Caruso y quitarle los votos a Eduardo Carrera, algo que generó un acalorado debate dentro de la casa.

