En este capítulo de Punto de Fuga, Raúl Quintanilla y Pablo Hiriart nos llevan a apreciar más a Esparta y no solo a Atenas, se piensa que los espartanos solo eran guerreros pero tenían una gran filosofía, eran seres discretos. En Esparta todo estaba basado en un sentido de austeridad.
Para que Grecia subsistiera se necesitaban no solo la virtud de Atenas sino también el poder militar de Esparta, recordemos que de esa civilización, la griega, nace Roma y de Roma nace la Europa Cristiana y de ahí nace la Ilustración hasta llegar a la Civilización Occidental, Shakespeare, DaVinci, Cervantes, Bach, etc.
Para crear una gran civilización se necesita una fuerza que dé seguridad, la política real exige tener una fuerza militar. Los EEUU ha combinado la virtud ateniense y el poderío espartano pero actualmente están acabando con la virtud al minar sus valores fundamentales.
Los espartanos tenían la figura del Ostracismo y por eso destierran a Temistocles, que aunque fue el Salvador de Atenas, tenīa 10 años en el poder. El destierro político era quitarles el poder. Lo que preserva la civilización occidental es la fuerza. Lo vivimos recientemente cuando pasó la intervención de los EEUU, en Venezuela.
La condición espartana era firme, decían lo que mantiene unida a una sociedad, es el odio.
En conclusión hemos gosado de 80 años de relativa paz, después del fin de la Segunda Guerra Mundial, gracias a las instituciones multilaterales pero sobre todo por el equilibrio nuclear entre las distintos poderíos mundiales. La fuerza militar es indispensable desde los griegos hasta nuestros tiempos.


