En Teherán, una ola de celebraciones recorrió la ciudad tras la confirmación de la muerte del líder supremo de Irán, Ali Khamenei, durante la noche.
Testigos citados por la agencia AFP relataron que los vítores y aplausos surgieron en distintos barrios, mientras vecinos se asomaban a las ventanas y otros salían a las calles para tocar música festiva, generando un ambiente inusual en la capital iraní tras las informaciones iniciales.
Las primeras manifestaciones públicas de júbilo comenzaron poco después de las 23:00, según registros. El episodio coincidió con una serie de ataques militares lanzados por Estados Unidos e Israel contra objetivos estratégicos en territorio iraní.
La felicidad de la población se describe gracias a que el presidente estadounidense Donald Trump anunció recientemente la muerte de Ali Khamenei, líder supremo de Irán, a través de un comunicado publicado en su red social Truth Social.
En su mensaje, el mandatario aseguró que la muerte de Khamenei representa “justicia para el pueblo de Irán” y para “todos los grandes estadounidenses y personas de muchos países en el mundo que han sido asesinados o mutilados” por el líder iraní y su entorno.
Además, Trump sostuvo que Khamenei no logró evadir los sistemas de inteligencia y rastreo de Estados Unidos y destacó la estrecha coordinación con Israel durante la operación. Según el presidente, la ofensiva no dejó margen de maniobra para Khamenei ni para otros altos mandos que murieron junto a él.
El mandatario afirmó además que la eliminación de Khamenei es “la mayor oportunidad para que el pueblo iraní recupere su país” y lo describió al ex lider como una de las personas más malvadas de la historia en su mensaje publicado en Truth Social.
Previamente a la confirmación, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, habia declarado públicamente que existían “crecientes señales” de que Khamenei muera como consecuencia directa de los bombardeos.
En un mensaje dirigido a los ciudadanos iraníes, Netanyahu señaló que el país enfrenta una “enorme oportunidad” para acelerar el colapso del régimen islámico.
El jefe de gobierno israelí instó a la población a movilizarse y “acabar el trabajo” para provocar la caída de la República Islámica.
En paralelo, la ofensiva militar lanzada por Estados Unidos e Israel durante la madrugada del sábado incluyó ataques de gran envergadura sobre puntos clave en Irán, provocando explosiones en Teherán y otras ciudades.
La respuesta iraní no se hizo esperar: los Guardianes de la Revolución anunciaron el lanzamiento de misiles y drones en dirección a objetivos, mientras diplomáticos estadounidenses radicados en el Golfo y civiles israelíes recibieron instrucciones de buscar refugio en sus ciudades
En este escenario, la población de Teherán protagonizó escenas inéditas de festejos y manifestaciones públicas luego de los reportes sobre la muerte de Ali Khamenei, en un episodio que marcó un punto de inflexión en la crisis regional.
(Con información de AFP)

