La reacción del mercado fue inmediata y contundente. Las acciones de IBM cayeron 13% en su mayor pérdida diaria desde octubre de 2000. Con esa baja, IBM acumuló una caída del 27% en febrero, camino a su peor mes desde al menos 1968.
Para entender la magnitud del anuncio, hay que conocer el terreno. COBOL —Common Business-Oriented Language— es un lenguaje de programación desarrollado a fines de la década de 1950. Suena a reliquia. No lo es. Maneja aproximadamente el 95% de todas las transacciones de cajeros automáticos en Estados Unidos, y cientos de miles de millones de líneas del lenguaje corren en producción cada día para impulsar sistemas críticos en finanzas, aerolíneas y gobiernos.
El problema central no es que COBOL funcione mal. Funciona. El problema es que los desarrolladores que construyeron esos sistemas ya se jubilaron, y el conocimiento institucional que tenían se fue con ellos. Las universidades ya no enseñan el lenguaje, y encontrar ingenieros calificados en este dominio se vuelve cada vez más difícil.
Eso convirtió la modernización de sistemas COBOL en uno de los negocios más lucrativos —y más lentos— del mundo empresarial: ejércitos de consultores, años de trabajo, costos astronómicos. Y en el centro de todo ese ecosistema, IBM.
El anuncio de Anthropic no dice que Claude pueda reemplazar un mainframe de IBM. Lo que dice es más preciso, y más amenazante para ciertos segmentos del negocio. Claude Code lee el código COBOL completo y mapea dependencias, identifica puntos de entrada a los programas, traza rutas de ejecución y detecta acoplamientos implícitos a través de estructuras de datos compartidas y operaciones de archivo que las herramientas de análisis estático no capturan.
A eso le sigue la documentación automática de flujos de trabajo que solo existen dentro del código mismo, y una evaluación de riesgos que identifica qué módulos están listos para migrar y cuáles requieren mayor cuidado. Anthropic sostiene que con IA, los equipos pueden modernizar su código COBOL en trimestres en lugar de años.
En síntesis: Claude no reemplaza el mainframe, pero sí puede eliminar gran parte del trabajo de consultoría que hoy justifica meses de facturación de alto margen.
El impacto en IBM no es menor. IBM ha generado durante años ingresos estables de mainframes y servicios que mantienen y actualizan entornos con mucho código COBOL. Si las herramientas de IA generativa pueden automatizar grandes partes de ese trabajo, los inversores temen que un pool de ganancias clave pueda reducirse o que rivales usen IA para competir en precios en proyectos de modernización.
La respuesta de IBM no tardó en llegar. Rob Thomas, vicepresidente senior de IBM Software, argumentó que hay una diferencia clara entre traducir código y modernizar una plataforma: “La traducción no captura casi ninguna de las complejidades reales. Décadas de integración hardware-software no pueden replicarse moviendo código.”
La defensa tiene lógica técnica. IBM señaló que no toda la complejidad de sus mainframes reside en COBOL. IBM quiere mantener los resultados corriendo en su propio hardware y software, y argumenta que la seguridad, la confiabilidad regulatoria y la integración sistémica que ofrecen sus plataformas no pueden reemplazarse con una conversión de código. La analogía que usó Thomas es elocuente: como el iOS y el iPhone, alguien puede construir una alternativa, pero eso no desplaza los sistemas existentes.
Lo irónico es que IBM no llega tarde a este debate. El anuncio de Anthropic ocurre aproximadamente tres años después de que IBM mismo sugiriera usar IA para reescribir COBOL como Java y creara un producto llamado “watsonx Code Assistant for Z” para hacerlo. El propio CEO de IBM, Arvind Krishna, había reportado altos ingresos de mainframe en su último balance, atribuyendo parte de ese resultado a herramientas de conversión de código.
Hay algo más que los analistas señalan: mientras entienden por qué la migración de mainframes podría percibirse como un negativo para IBM, los clientes ya tenían la opción de migrar y eligieron quedarse con la plataforma. El moat de IBM no es solo técnico; es regulatorio, operacional y cultural.
Para Anthropic, el movimiento tiene una lógica estratégica clara. La compañía viene construyendo Claude Code como su arma principal en el mercado de herramientas de desarrollo. Semanas antes de este anuncio, Claude Cowork había presionado las acciones de empresas SaaS, y Claude Code Security había generado ventas masivas en compañías de ciberseguridad como CrowdStrike y Cloudflare.
Apuntar a COBOL es elegir un mercado enorme, con una necesidad urgente y con pocos actores capaces de atenderla bien. Es también un movimiento de posicionamiento: Anthropic no busca vender a startups que ya usan Python o JavaScript. Busca entrar en los presupuestos más grandes del mundo corporativo —bancos, aseguradoras, gobiernos— que históricamente han estado vedados a las empresas de software nuevas.
La movida también tiene una dimensión de comunicación. Al publicar un blog post técnico detallado, con un “Code Modernization Playbook” descargable y videos en YouTube demostrando el proceso, Anthropic convierte a Claude Code en un producto concreto para CFOs y CTOs que llevan décadas postergando proyectos de modernización por el costo.
Las acciones de IBM recuperaron 4,8% en la sesión del martes, cerrando a 234,08 dólares, recortando parte del terreno perdido. Analistas de Evercore ISI mantuvieron su calificación de Outperform con un precio objetivo de 345 dólares, argumentando que los requisitos de confiabilidad y regulatorios mantienen los mainframes esenciales para bancos y agencias gubernamentales.
El sentimiento minorista en Stocktwits se mantuvo “extremadamente alcista” para IBM desde la caída del lunes, con usuarios argumentando que la venta masiva fue exagerada y que Claude difícilmente superará las propias herramientas de IBM para la modernización COBOL.
La pregunta que subyace a todo este episodio no es si Claude puede leer código COBOL. Puede. La pregunta es si leer el código es lo más difícil de una migración. Los expertos coinciden en que no lo es. Migrar un sistema COBOL implica también mover décadas de datos en formatos acoplados al hardware, reemplazar middleware, reingeniería de integraciones y reconstruir procedimientos operativos y de recuperación ante desastres.
Ninguna IA hace eso sola hoy. Pero lo que sí puede hacer —comprimir de meses a días la fase de análisis y documentación— cambia la economía del proyecto lo suficiente como para que proyectos antes impensables empiecen a figurar en los presupuestos. Eso es lo que asusta a los inversores de IBM. Y lo que entusiasma a los clientes que llevan décadas esperando que alguien haga esto más barato.
IBM tiene mainframes, tiene integración, tiene regulación de su lado. Anthropic tiene velocidad, costos más bajos y una nueva generación de ejecutivos que no le tiene miedo a la nube. El partido recién empieza.
La entrada Claude y COBOL, el anuncio que sacudió a IBM en su peor día bursátil en 26 años se publicó primero en Revista Mercado.

