BELO HORIZONTE.- Apenas 48 horas después de la emotiva despedida que Eduardo Domínguez tuvo en su último partido como entrenador de Estudiantes, en La Plata y ante Sarmiento, Eduardo Bracks, Chief Sports Officer (CSO) de Atlético Mineiro, se animó a confirmar, aún sin mencionarlo, al argentino como nuevo DT del Galo. “El técnico está contratado, pero no puedo decir el nombre por cuestiones burocráticas relacionadas a su club actual; igual ustedes ya saben de quien les estoy hablando”, dijo el ejecutivo de la institución belo-horizontina. “El DT se va a desvincular de su equipo el lunes, y el miércoles se juntará a nosotros en Porto Alegre, para el partido ante Gremio. El jueves puede llegar a comandar el entrenamiento”, agregó.
Dicho y hecho. Así, escala por escala, fue el itinerario; exactamente como lo planificaron Bracks y su equipo. Eduardo Domínguez, de exitoso paso -y rauda salida- por Estudiantes, estuvo en la Arena do Gremio para ver la derrota por 2-1 de su nuevo club ante el Tricolor gaúcho. Horas después, dirigió su primer entrenamiento en la Cidade do Galo, en Vespasiano, área metropolitana de Belo Horizonte, como reemplazante de Jorge Sampaoli, que fue dispensado el 12 de febrero tras un flojo comienzo de temporada. “Hola, masa del Galo, les habla Eduardo Domínguez. Estoy muy contento y muy motivado de formar parte de un club tan importante, gracias por la confianza y hasta mañana”, dijo el DT en su presentación oficial para las redes sociales de Atlético, horas antes de su vuelo a Porto Alegre y en portugués, marcando diferencias de movida con su predecesor, Sampaoli, que casi nunca se aventuró en el idioma.
De esta manera, El Barba se convirtió en el decimoctavo entrenador extranjero en la historia de Atlético Mineiro y, no menor, el sexto técnico argentino al comando del Galo, con la observación de que cinco de ellos asumieron en los últimos seis años. De 2020 hasta hoy, Jorge Sampaoli (2020 y su retorno en 2025), Antonio Mohamed (2022), Eduardo Coudet (2023), Gabriel Milito (2024) y Domínguez (2026). Antes, mucho antes, en 1944, Gregorio Suárez comandó al equipo albinegro durante 16 partidos. “No sé lo que pasó en el pasado, yo soy un convencido de mis ideas y lo que tengo que conseguir de ahora en adelante es que esa idea no sea solo mía sino también la de ellos”, sostuvo el DT de 47 años en su primera conferencia de prensa como técnico del conjunto brasileño.
Con esos antecedentes frescos, uno de los desafíos de Domínguez será convertirse en el primer entrenador argentino que realmente consiga mantener una regularidad, ya que sus sucesores, en su gran mayoría, tuvieron comienzos que entusiasmaron a los torcedores pero se fueron apagando de a poco, con el paso de las fechas y los fracasos en jornadas clave. En su primer ciclo, en 2020, Sampaoli estuvo cerca de coronarse campeón del Brasileirão, pero sufrió derrotas “inesperadas” ante equipos como Goiás, Vasco da Gama y Athletico Paranaense, que lo dejaron a tres puntos de Flamengo, que finalmente se adueño de esa estrella. El Turco Mohamed, por su parte, obtuvo la Supercopa de Brasil (ante Flamengo) y el Campeonato Mineiro, en 2022, pero su equipo mermó el rendimiento durante el Campeonato Brasileño y la Copa de Brasil, por lo cual terminó siendo despedido del cargo.
En 2023, Coudet también ganó el Estadual y avanzó por las fases preliminares de la Copa Libertadores; no obstante, una serie de rispideces con los directivos y la eliminación tempranera en la Copa de Brasil fueron suficientes para su despido. Un año después, Milito llegó para sustituir a Luiz Felipe Scolari y estuvo invicto durante sus 12 primeros partidos, obteniendo el Campeonato Mineiro, ante Cruzeiro. A pesar de varias bajas por lesiones y cierta irregularidad en el rendimiento del equipo, el DT nacido en Bernal llevó a Atlético a las finales de Copa Libertadores y Copa de Brasil, nada más y nada menos. Sin embargo, se quedó a las puertas de la gloria en ambos torneos, con caídas ante Botafogo y Flamengo, respectivamente. Pocos días después, en diciembre, abandonó la institución.
Si Domínguez le ganó la pulseada a otros tres entrenadores portugueses que Bracks tenía en la mira fue justamente por su “fama” de acomodar defensivamente a los planteles que dirige, algo indispensable para la actual formación de Atlético, a la cual, apenas comenzando la temporada, ya le convirtieron en 12 partidos sobre 12 disputados y lleva 17 goles sufridos, nueve de ellos en el Campeonato Mineiro, ante equipos que ni siquiera disputan la Serie B del certamen nacional. “Lamentablemente nos vienen convirtiendo mucho. Esperamos que el nuevo técnico, que en los últimos tres años ganó cinco títulos, pueda ayudarnos en ese sentido y nosotros a él para que siga siendo tan vencedor como en su país”, dijo el experimentado arquero Everson, sobre sus expectativas frente a la llegada del ex DT de Estudiantes, Independiente y Colón, entre otros.
La ilusión de los hinchas y dirigentes de Atlético Mineiro está desde que se confirmó la llegada de Domínguez al club, y no solo por sus pergaminos recientes. Es que el esquema preferido del técnico argentino es un 4-2-3-1 de base, que puede adaptarse a un 4-3-1-2 de acuerdo a la situación. Un equipo intenso, de transición vertical. Justamente así se paraba la formación que más alegrías le dio a los torcedores del Galo en los últimos tiempos, el que consiguió “La Triple Corona”, compuesta por el Campeonato Mineiro, el Brasileirão y la Copa de Brasil, en la temporada 2021 y bajo las órdenes de Cuca.
“Vos decís que mis equipos son más defensivos que ofensivos, pero ojo que hicimos muchos goles también”, retrucó Domínguez a la pregunta de uno de los periodistas locales presentes en la conferencia. “Una buena defensa es un buen ataque. Si atacás bien, defendés menos. Tenemos que encontrar ese equilibrio lo más rápido posible”, agregó el exfutbolista en la rueda de prensa en la que también fue presentado Tomás Pérez.
Además, se refirió a la supuesta propuesta de River. “Para lo que pasa afuera está mi agente. Yo le di mi palabra a Paulo, a Atlético, y nada más me interesó. Quiero ganar dinero, por supuesto, pero a mí lo que me interesan son los proyectos”, concluyó.
En su llegada, el Barba se encontrará con un equipo que se renovó para esta temporada con siete contrataciones, entre las cuales se destacan Tomás Pérez (ex Newell’s y Porto, de Portugal), Renán Lodi (de buen paso por Europa), el colombiano Mateo Cassierra y los ecuatorianos Ángelo Preciado y Alan Minda; ambos seguidos de cerca por Sebastián Beccacece de cara a la convocatoria para la Copa del Mundo 2026. En contrapartida, 13 futbolistas dejaron el plantel, la mayoría de ellos por pedido de Sampaoli. Existe la posibilidad de que insistan en la búsqueda de un zaguero y algunos medios locales le apuntan a Kevin Lomónaco, de Independiente.
Sobre sus primeros días en Belo Horizonte, en su primera experiencia en el fútbol brasileño, Domínguez se mostró muy sorprendido con el entusiasmo en las calles y en el centro de entrenamiento. “No tuve la oportunidad de recorrer mucho la ciudad, pero sí puedo decirte que en el CT todos se matan por el club, son apasionados. Además, la forma en la que me recibieron, y con la emoción que lo hicieron, me lo llevo en el corazón... lo abrazo y no lo quiero soltar. Y ahora se los debo, por eso tengo que trabajar por y para ellos”, le dijo el DT a LA NACION. “Estoy muy ansioso por pisar ese césped y dirigir a Atlético en un partido oficial, con la cancha llena”, agregó.
Desde la Argentina, uno de los principales entusiastas de la llegada de Domínguez a Atlético Mineiro, fue Jesús Dátolo, ex jugador de Banfield, Boca y Nápoli, ídolo del Galo (2014-2016), que ya le había recomendado la contratación del Barba a Bracks en agosto del año pasado. “Lo sigo a Eduardo desde su etapa en Colón. Yo no lo tuve como entrenador pero me encanta, su progreso es admirable. Desde el año pasado le venía hablando de él a Paulo Bracks, para que lo tenga en cuenta, y creo que llegó en el momento justo porque sabe manejar los grupos y Atlético necesita eso. Confío en que le va a ir muy bien, para mí tiene muchísima proyección a futuro y, si sigue evolucionando, me atrevo a decir que podría llegar hasta la selección argentina”, le reveló a LA NACION. “Tendrá que adaptarse al fútbol brasileño, que no es fácil, y ganarse a la gigantesca hinchada de Atlético, que acompaña fielmente siempre que ve una dedicación al club como seguro tendrá Eduardo Domínguez”, agregó.
Las expectativas fijadas por Dátolo en el DT que dejó al Pincha corresponden con lo que se vive en la parte albinegra de Belo Horizonte. “De alguna manera me siento parte de este proceso, porque el destino quiso que Eduardo finalmente llegue al Galo, donde fui muy feliz, después de lo mucho que insistí, inclusive antes de la contratación de Sampaoli. Además, en su cuerpo técnico tiene a un excompañero de Boca, Leandro Díaz, por lo cual les deseo lo mejor”, agregó el de Carlos Spegazzini, de 41 años, que en los próximos días visitará la ciudad brasileña que lo adoptó, para presenciar un partido del nuevo equipo del Barba.
Con contrato hasta diciembre de 2027, Eduardo Domínguez comandará a Atlético Mineiro junto al equipo que completan los asistentes Díaz y Alan Sánchez, los preparadores físicos Martín Frattini y Adrián Vaccarini, y el analista Bruno Olivetto.
Este domingo, a las 18, dirigirá su primer partido, como visitante ante América, de Minas Gerais, por las semifinales del Campeonato Estadual (1-1 en la ida). Si supera al Conejo, podría definir ante Cruzeiro, que sacó ventaja como visitante de Pouso Alegre. Después, el Atlético de Domínguez seguirá con las disputas del Brasileirão -donde no arrancó bien, con dos derrotas y dos empates-, la Copa Sudamericana y la Copa de Brasil. Si quiere seguir dando pasos largos en su carrera, Domínguez deberá lograr lo que los otros argentinos, de paso reciente, no lograron por aquí: regularidad, resultados, dominio de vestuario, títulos y, por fin, llevar su contrato hasta el final.

