El debate sobre espectáculos dirigidos a público adulto y su acceso por parte de menores volvió al centro de la escena en Texas luego de que la Corte de Apelaciones del Quinto Circuito retirara el bloqueo que impedía aplicar la Ley SB 12. La decisión judicial abrió la puerta para que el estado comience a ejecutarla en marzo de 2026.
La norma, firmada en junio de 2023 por el gobernador Greg Abbott, establece límites a lo que define como “espectáculos de orientación sexual” cuando se desarrollan en propiedades públicas o en presencia de menores de 18 años.
Para que una actuación quede comprendida, deben verificarse dos condiciones:
La norma impide que este tipo de espectáculos se desarrollen en negocios comerciales cuando haya menores presentes. Los propietarios o encargados de locales no pueden autorizar estas actuaciones frente a personas menores de 18 años.
También se prohíbe su realización en propiedades públicas si es razonable prever que puedan ser observadas por menores, o directamente en presencia de ellos. La ley faculta a autoridades estatales y locales a intervenir en estos supuestos.
Si bien el texto no menciona de manera expresa los espectáculos de “drag”, el fiscal general Ken Paxton indicó en un comunicado oficial, publicado en noviembre de 2025, que ese tipo de presentaciones fue uno de los ejes de la iniciativa.
Por otra parte, las redes sociales del gobernador de Texas anunciaron la promulgación de 2023, tras la firma Greg Abbott, como “una ley que prohíbe las actuaciones de drag en público”.
Al igual que en Florida, que rige desde 2023 una normativa similar, identificada como SB 1438, y que enfrentó impugnaciones judiciales y bloqueos temporales, en Texas un juez federal de distrito David Hittner resolvió que la SB 12 era incompatible con la Primera Enmienda de la Constitución de EE.UU. El magistrado sostuvo que el texto era vago y excesivamente amplio.
En su análisis, retomado por The Texas Tribune, consideró que la redacción podía abarcar conductas protegidas por la libertad de expresión. “No es irrazonable interpretar la SB 12 y concluir que actividades como las porristas, el baile, el teatro en vivo y otras actividades públicas comunes podrían constituir una infracción civil o penal”, señaló.
El juez también afirmó que las presentaciones de drag constituyen una forma de expresión artística amparada por la Primera Enmienda. Indicó que el hecho de que ciertos sectores consideren ofensiva una actuación no elimina su protección constitucional.
También, como sucedió en el Estado del Sol cuando la normativa logró aplicarse tras quedar habilitada en diciembre de 2025, la Corte de Apelaciones del Quinto Circuito emitió un nuevo dictamen que dejó sin efecto el bloqueo impuesto previamente. El tribunal denegó el 25 de febrero de 2026 la solicitud de una nueva audiencia.
Con esta resolución, la corte anuló la orden que había declarado inconstitucional la ley y permitió al estado de Texas avanzar con su aplicación mientras continúa el litigio.
El caso fue remitido nuevamente al tribunal inferior con instrucciones específicas. El juez deberá reconsiderar aspectos vinculados a la Sección Uno de la norma, que regula el control de locales comerciales por parte del Procurador General.
Según la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) de Texas, la entrada en vigor está prevista para el 18 de marzo de 2026. El incumplimiento de la SB 12 prevé consecuencias civiles y penales. Los dueños de establecimientos que permitan espectáculos prohibidos pueden enfrentar multas de hasta US$10.000 por cada infracción.


