El clima en Estados Unidos comenzará a mostrar un nuevo cambio de patrón atmosférico desde hoy viernes 27 de febrero, con la llegada progresiva de sistemas frontales que marcarán el desarrollo del tiempo durante todo el fin de semana. Mientras algunas regiones experimentarán lluvias y tormentas eléctricas, otras volverán a quedar bajo la influencia del aire frío y nuevas áreas de nieve que podrían anticipar un escenario invernal más activo hacia comienzos de la próxima semana.
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés), durante hoy viernes un frente frío se desplazará desde las Grandes Llanuras del norte en dirección al este, hasta avanzar gradualmente hacia la costa del noreste y extendiéndose al mismo tiempo hacia el valle de Ohio y sectores del valle medio del Mississippi. Este movimiento marcará el inicio de una reorganización atmosférica que sentará las bases para las condiciones del fin de semana.
Según el organismo, la energía en niveles altos de la atmósfera favorecerá el desarrollo de precipitaciones en distintas zonas. Aunque el noreste todavía no registrará los impactos más significativos durante la jornada, el sistema comenzará a organizar la humedad y el aire frío necesarios para la formación posterior de nieve más al interior del territorio estadounidense.
En paralelo, otro frente ubicado desde el Atlántico medio sur hasta la costa occidental del Golfo avanzará lentamente hacia el sureste. Este fenómeno provocará lluvias y tormentas eléctricas aisladas a dispersas sobre partes del sureste del país y la península de Florida a lo largo del viernes, aunque sin expectativa de eventos severos.
El Centro de Predicción de Tormentas (SPC, por sus siglas en inglés) indicó que para hoy viernes se esperan tormentas aisladas y dispersas en sectores del sureste y Florida, impulsadas por una vaguada de niveles medios que continuará desplazándose hacia el Golfo de México y posteriormente hacia Georgia y el norte del Estado del Sol.
El organismo aclaró que, pese a que la circulación atmosférica permitirá el desarrollo de corrientes ascendentes organizadas, la inestabilidad disponible será limitada, lo que reducirá significativamente la probabilidad de tormentas severas. En este contexto, el pronóstico oficial resume que actualmente “no se prevén áreas con tormentas eléctricas severas”.
Las precipitaciones podrán concentrarse especialmente cerca de la costa atlántica de Florida, donde los cambios en la dirección del viento favorecerán focos convectivos más definidos. Sin embargo, las condiciones atmosféricas en niveles medios impedirán que estos sistemas alcancen una intensidad mayor.
Para el sábado, el panorama comenzará a mostrar un cambio más invernal en el centro y norte. El NWS anticipa la formación de una franja de nieve ligera a moderada que se extenderá desde las Altas Llanuras del norte hasta la región de los Grandes Lagos.
Este corredor nevado se desarrollará como consecuencia directa del avance del frente frío y del ingreso de aire más frío en altura. A medida que el sistema avance hacia el este durante la tarde y noche del sábado, la nieve continuará expandiéndose hacia nuevas áreas, lo que prepara el escenario para su eventual llegada hacia sectores del noreste.
Al mismo tiempo, el ingreso de energía atmosférica desde la costa oeste generará lluvias dispersas sobre el norte de California y el noroeste, precipitaciones que posteriormente se expandirán hacia regiones intermontañosas y el Gran Basin.
Durante el domingo, una perturbación débil emergente desde las Montañas Rocosas incrementará los vientos del sur, lo que transportará aire más templado hacia el norte. Este mecanismo interactuará con el aire frío previamente instalado, lo que favorecerá el desarrollo de nuevas precipitaciones desde el Medio Oeste hacia el valle de Ohio y posteriormente el noreste.
Según proyecciones del FOX Forecast Center, si los ingredientes atmosféricos logran alinearse correctamente, podría formarse una franja de nieve acumulando entre seis a ocho pulgadas (15 a 20 centímetros) desde el valle de Ohio hasta sectores cercanos al corredor interestatal I-95. No obstante, escenarios más conservadores plantean acumulaciones menores de una a tres pulgadas (dos a ocho centímetros) combinadas con hielo y lluvia.
Las impactantes imágenes de la “monstruosa bomba” de viento y nieve que azota EE.UU.

