Este año en Florida serán las elecciones que determinarán al próximo gobernador, junto con otros cargos importantes para el estado. En las últimas sesiones legislativas, se presentó el proyecto de ley HB 991, que impondría requisitos más estrictos para sufragar. Entre las modificaciones a la legislación actual, se exigiría una verificación de la ciudadanía y se definirían procedimientos claros para la remoción de votantes inelegibles del padrón electoral.
La HB 991 funciona como una enmienda a la legislación electoral con el propósito de introducir cambios significativos en el sistema. Una de las partes que genera más polémica se refiere al mantenimiento de las listas de votantes. La ley obliga a una inspección más rigurosa de los padrones electorales.
Según el documento legal de la HB 991:
La propuesta también establecería un plazo de prescripción de cinco años para procesar delitos graves bajo el Código Electoral. En cuanto al recuento, se mantiene la posibilidad de “curar” deficiencias de firma en boletas de voto por correo hasta las 17 hs del segundo día después de la elección. Esto corresponde a subsanar errores para asegurar que el sufragio sea contabilizado.
Una de las críticas provino de la representante Ashley Gantt, demócrata de Miami, quien afirmó: “Impondrá trámites y burocracia adicionales a los sufragantes que no tengan una licencia de conducir de Florida o una identificación estatal e impondrá requisitos de documentación onerosos a cualquier votante sin pasaporte o Real ID de Florida, lo que afectará desproporcionadamente a estudiantes, adultos mayores y personas con discapacidades”.
Por su parte, la representante Anna Eskamani, demócrata de Orlando, cuestionó la parte que invalida las identificaciones de entidades de educación superior.
“Más adelante en el proyecto de ley se dice que se aceptan las identificaciones oficiales, excepto las de las instituciones públicas de educación superior. Por lo tanto, me veo obligada a concluir que solo queremos dificultar el voto de los estudiantes”, manifestó, citada por el Florida Phoenix.
Otro de los puntos más importantes corresponde al requisito de la verificación de elegibilidad para sufragar, con una revisión detallada de la ciudadanía. El proyecto de ley hace un énfasis renovado en asegurar que solo los ciudadanos estadounidenses se registren y voten:
La propuesta legislativa, aún en discusión, modifica la forma en que se revisan los resultados tras una elección de la siguiente manera:
Por el lado de los candidatos, impondría que estos estén registrados en su partido político (o sin afiliación) durante al menos 365 días consecutivos antes del inicio del periodo de calificación.
La legislación prohibiría estrictamente que nacionales extranjeros realicen contribuciones o gastos en conexión con cualquier elección en el estado. Establecería una pena de delito grave de tercer grado y multas civiles del triple del monto contribuido.
En caso de aprobarse, la entrada en vigor se daría de forma escalonada según la sección específica. Ciertas disposiciones comenzarían a ser válidas en cuanto la norma sea promulgada. Esto incluye la forma del juramento de los candidatos y la autoridad del Departamento de Estado para comenzar a dictar reglas sobre los nuevos procesos de validación de votos.
El 1° de julio de 2026, antes de las elecciones generales del 3 de noviembre, entrarían en vigor las siguientes modificaciones:
Para que se convierta en ley, aún falta la aprobación del Senado. El miércoles pasado, la Cámara de Representantes votó a favor con una abrumadora mayoría.
Si la versión que pasa el Senado es diferente a la de la Cámara, los legisladores pueden necesitar una conferencia o acuerdo para crear un texto final que pueda ser votado de nuevo por ambas cámaras.


