KIEV.– Al cumplirse cuatro años del inicio de la invasión rusa a gran escala, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, difundió este martes un video que muestra por primera vez el búnker desde el cual se organizó la respuesta inicial al ataque lanzado por Moscú en febrero de 2022. El mensaje, publicado en coincidencia con la efeméride, se inscribe en una jornada marcada por gestos de respaldo internacional, pero también por la persistente falta de perspectivas claras para el fin del conflicto.
El video, de 19 minutos, recorre el refugio subterráneo ubicado bajo el complejo presidencial de la calle Bankova, en el centro de Kiev. Se trata de una estructura de la era soviética que funcionó como centro de operaciones en los primeros días de la ofensiva rusa. “Es en este despacho, esta pequeña estancia del búnker de la calle Bankova [donde está la presidencia] donde mantuve mis primeras conversaciones con los dirigentes del mundo entero al principio de la guerra”, dice Zelensky en la grabación.
El búnker de ZelenskyEl mandatario recuerda también uno de los intercambios más citados del inicio del conflicto: “Es aquí donde hablé con Joe Biden y donde le dije que necesitaba munición, no un taxi”, en alusión a la propuesta del entonces presidente estadounidense de evacuarlo ante el avance de las tropas rusas sobre Kiev.
Las imágenes muestran un amplio refugio con túneles iluminados por luces de neón, salas de reuniones y estancias separadas para la presidencia, el gobierno y el Parlamento. El búnker está situado bajo un conjunto de edificios rodeados por una muralla, en una zona que permanece cerrada al público desde el inicio de la invasión y que está protegida por varias líneas de controles militares.
La sede presidencial, un edificio monumental de estilo neoclásico de los años 1930, cuando Ucrania formaba parte de la Unión Soviética, había sido considerada por Zelensky y por varios de sus predecesores como una infraestructura obsoleta. Sin embargo, con el estallido de la guerra, esas instalaciones resultaron clave para la continuidad del poder político. Según el gobierno ucraniano, Zelensky ha sido blanco de más de diez intentos de asesinato desde 2022.
Además, el presidente ucraniano aseguró que el líder ruso, Vladimir Putin, “no logró sus objetivos” ni “quebró a los ucranianos”, al cumplirse cuatro años del inicio del conflicto más sangriento en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.
“Putin no logró sus objetivos. No quebró a los ucranianos. No ganó esta guerra. Hemos preservado Ucrania y haremos todo lo posible para lograr la paz y para que se haga justicia”, declaró Zelensky. Añadió que su país está preparado para hacer “todo” lo posible para garantizar una paz fuerte.
Desde el Kremlin, el vocero Dmitri Peskov respondió que Rusia aún no ha “alcanzado plenamente” todos sus objetivos militares, aunque sostuvo que “muchos” ya se han cumplido, y prometió continuar la ofensiva hasta lograrlos.
Cientos de miles de personas han muerto desde que Rusia lanzó la invasión el 24 de febrero de 2022, confiada en una victoria rápida. Las negociaciones retomadas el año pasado bajo mediación de Estados Unidos no han logrado detener los combates, que han destruido ciudades enteras y forzado a millones de ucranianos a huir de su país.
La guerra también ha tenido un impacto profundo en la sociedad ucraniana. “Solo los horrores permanecen en mi memoria”, declaró a la AFP Olena Ponomariova, subdirectora de una guardería en Irpin, una ciudad cercana a Kiev. “Todo ha cambiado, todos los ucranianos han cambiado. Se han vuelto unidos y resilientes”, añadió. Su relación con familiares que viven en Rusia también ha “cambiado al 100%”.
Rusia ocupa actualmente cerca del 20% del territorio ucraniano y mantiene bombardeos diarios sobre zonas civiles e infraestructuras críticas, lo que provocó la peor crisis energética desde el inicio de la invasión, agravada por un invierno particularmente duro. Pese a las sanciones occidentales, que forzaron a Moscú a reorientar sus exportaciones energéticas hacia Asia, las fuerzas rusas han logrado avances lentos pero constantes, especialmente en el Donbass.
Según un análisis de AFP basado en datos del Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), el ejército ruso conquistó más territorio durante el cuarto año del conflicto que en los dos anteriores juntos. En tanto, un informe del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales estima que la cifra total de soldados muertos, heridos o desaparecidos en ambos bandos podría alcanzar los dos millones en los próximos meses.
Mientras continúan las gestiones diplomáticas, el presidente francés, Emmanuel Macron, se mostró “muy escéptico” sobre la posibilidad de alcanzar la “paz a corto plazo”. Zelensky insiste en la necesidad de obtener garantías de seguridad por parte de Estados Unidos antes de cualquier acuerdo con Moscú, una demanda rechazada por Rusia, que también se opone al despliegue de fuerzas europeas en Ucrania tras un eventual alto el fuego.
En coincidencia con el aniversario, más de una docena de altos funcionarios europeos llegaron este martes a Kiev en una muestra de respaldo político. Entre ellos se encontraban la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; el presidente del Consejo Europeo, António Costa; el presidente de Finlandia, Alexander Stubb; además de siete primeros ministros y tres ministros de Relaciones Exteriores.
En un video, Von der Leyen explicó que la visita “subraya nuestro compromiso duradero con la justa lucha de Ucrania” y envía “un mensaje claro tanto al pueblo ucraniano como al agresor: No cejaremos hasta que se restablezca la paz. Una paz en los términos de Ucrania”.
Los líderes europeos consideran que la seguridad del continente está directamente ligada al desenlace del conflicto. “Durante cuatro años, cada día y cada noche han sido una pesadilla para los ucranianos, y no sólo para ellos, sino para todos nosotros. Porque la guerra ha vuelto a Europa”, escribió el canciller alemán Friedrich Merz en la red social X. “Sólo la terminaremos siendo fuertes juntos, porque el destino de Ucrania es nuestro destino”, añadió.
Mientras los países de la OTAN refuerzan su apoyo militar y financiero a Kiev —ahora mediante la compra de armas estadounidenses tras el cambio de política en Washington—, Rusia ha recibido respaldo de Corea del Norte, Irán y, según Estados Unidos, de China.
El costo de la reconstrucción de Ucrania tras cuatro años de guerra ascendería a unos 558.000 millones de dólares en la próxima década, según un informe conjunto del Banco Mundial, la Unión Europea y Naciones Unidas, una cifra cercana a tres veces el PBI nominal del país.
Agencias AFP y AP

