En medio de los esfuerzos del sindicato Service Employees International Union-United Healthcare Workers West para avanzar con el impuesto a los multimillonarios en California, el cineasta Steven Spielberg decidió mudarse a Nueva York. La propuesta aún está en la etapa de recolección de firmas para aparecer en la boleta electoral de noviembre.
De aprobarse, la medida impondría un impuesto único del 5% a todas las personas con un patrimonio superior a los 1000 millones de dólares.
Instalado como uno de los directores de cine más importantes de Estados Unidos, Spielberg se convirtió oficialmente en residente de Nueva York el 1° de enero junto con su esposa, Kate Capshaw, según un informe de Los Angeles Times.
La reconocida pareja se trasladó a una vivienda en el edificio San Remo en Central Park West, Manhattan. El inmueble fue habitado anteriormente por celebridades como Bono, Mick Jagger, Warren Beatty y Tiger Woods.
El cineasta es dueño de propiedades en ambas costas desde la década de 1990. El mismo día que decidió establecerse definitivamente en la Gran Manzana, su compañía de producción, Amblin Entertainment, abrió una oficina en la ciudad.
El movimiento de la mudanza fue motivo de especulación en relación con el impuesto del 5% a los multimillonarios. No obstante, su portavoz negó cualquier conexión con su decisión y la propuesta.
“La mudanza de Steven a la Costa Este fue planificada desde hace mucho tiempo y está motivada exclusivamente por el deseo de él y de Kate Capshaw de estar más cerca de sus hijos y nietos que viven en Nueva York”, sostuvo Terry Press en diálogo con Los Angeles Times.
De haberse quedado, se estima que el cineasta habría tenido que pagar alrededor de US$355 millones al estado, ya que posee un patrimonio aproximado de US$7100 millones, según Forbes.
Antes de mudarse a California y asistir a la California State University, Long Beach, Spielberg, que nació en Ohio, vivió en varios estados. Luego, se estableció allí al aceptar un contrato con Universal Studios.
La propuesta, impulsada por el sindicato SEIU-UHW, establecería un impuesto único del 5% a los residentes de California cuyo patrimonio supera los US$1000 millones:
Si consigue esto, los electores deberían elegir si la aprueban o no. Para que entre en vigor, la medida necesitaría una aprobación de más del 50%. Aunque está en una fase muy temprana, ya genera reacciones.
Bernie Sanders, senador de Vermont, respaldó públicamente la propuesta. En su argumento, adujo la necesidad de que los más ricos contribuyan más ante recortes federales en programas sociales.
Por su parte, el gobernador demócrata del Estado Dorado, Gavin Newsom, se posicionó en contra. “Esto será derrotado, no hay duda en mi mente. Haré lo que tenga que hacer para proteger al Estado”, manifestó en una entrevista con The New York Times.
Además, resaltó su temor a que el impuesto asfixie la innovación en California, donde la industria tecnológica hizo durante años que los ingresos estatales se dispararan e impulsó la economía.
Así como Spielberg, muchos residentes acaudalados de California abandonaron el territorio en los últimos meses:


