El tiempo en Estados Unidos presentará este jueves un escenario intenso y cambiante. Un mismo sistema atmosférico provocará desde nevadas y tormentas fuertes hasta riesgo de incendios y lluvias persistentes según la región. La jornada no será uniforme: mientras algunos sectores se prepararán para condiciones casi primaverales, otros se alistarán para hielo, granizo o acumulaciones importantes de manto blanco.
Según el Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés), un profundo ciclón de latitudes medias se organizará sobre las Grandes Llanuras durante este jueves y extenderá sus efectos hacia la costa este en las próximas horas. El sistema dejará nevadas en sectores de Nebraska e Iowa durante la jornada, antes de avanzar por la noche hacia la región de los Grandes Lagos con nieve ligera y lluvia engelante.
La perturbación también llevará precipitaciones hacia el Atlántico Medio y el noreste durante la tarde y la noche, en forma de lluvias generalizadas. En el interior del noreste y el sur de Nueva Inglaterra, el viernes comenzará a aparecer una mezcla invernal con nieve, hielo y aguanieve, aunque los impactos iniciales se considerarán menores.
En paralelo, el patrón activo continuará en la costa oeste. El mismo organismo anticipó una nueva ronda de nevadas intensas en la Sierra Nevada, donde hasta la mañana del viernes podrían acumularse más de 24 pulgadas (61 centímetros) con zonas aisladas que alcanzarán 36 pulgadas (91 centímetros). A menor altura en California, caerá lluvia abundante e incluso tormentas aisladas en el sur del estado.
El Centro de Predicción de Tormentas (SPC, por sus siglas en inglés) advirtió que durante este jueves existirán condiciones favorables para tormentas severas desde el este de Missouri, Illinois, Indiana, Kentucky y Ohio.
El organismo prevé que durante la mañana y el mediodía se formarán células convectivas capaces de producir granizo grande, ráfagas dañinas y algunos tornados aislados. El fenómeno se originará por el fortalecimiento de un sistema de baja presión y un intenso flujo de viento en niveles bajos que favorecerá la rotación de las tormentas.
A medida que avance el día, la actividad se desplazará hacia el noreste. Detrás de las tormentas iniciales, el calentamiento en altura reducirá parcialmente la probabilidad de nuevos desarrollos, aunque permanecerá la posibilidad de granizo más hacia el valle superior del Ohio.
En la costa central de California también se registrará inestabilidad: una línea de convección poco profunda avanzará hacia el sur durante la mañana y podrá producir ráfagas localmente fuertes.
El NWS anticipó temperaturas muy superiores al promedio desde las Llanuras del Sur hasta el noreste del país. El Medio Oeste alcanzará valores típicos de primavera y se ubicarán entre 20 y 30°F (-6ºC y -1ºC) por encima de lo habitual para la época.
El sureste incluso podría igualar o romper récords tanto de máximas como de mínimas durante este jueves y el viernes. Sin embargo, el patrón no será duradero: el aire frío asociado a una vaguada sobre el oeste comenzará a expandirse gradualmente hacia las Grandes Llanuras durante los próximos días, lo que pondrá fin al período templado hacia el fin de semana.
Florida se prepara para un nuevo frente frío: cuándo bajarán las temperaturasEl mismo organismo meteorológico indicó que el contraste entre aire seco, temperaturas elevadas y viento generará un peligro elevado a crítico de incendios forestales. La zona afectada abarcará el noreste de Nuevo México, los sectores de los “panhandles” de Texas y Oklahoma y el suroeste de Missouri.
El viernes una segunda área crítica aparecerá en las Altas Llanuras del Sur cuando un nuevo sistema de baja presión aporte vientos secos del oeste.
De acuerdo con FOX Weather, la secuencia de sistemas que cruzará el país norteamericano esta semana alimentará la inestabilidad en el noreste con rondas de lluvia antes del fin de semana. Los meteorólogos vigilan una tercera tormenta que podría desarrollarse al alcanzar la costa este.
Ese sistema tendrá potencial de convertirse en un Nor’easter y afectar el corredor de la Interestatal 95 entre la noche del domingo y el lunes. Por ahora persistirá la incertidumbre: podría dejar desde una nevada leve hasta un evento importante, según la trayectoria y el ingreso de aire frío desde Canadá.


