En los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano-Cortina nada parece imposible. Entre récords y situaciones extradeportivas, la cita ecuménica mantiene a los fanáticos pendientes jornada a jornada. En la de este miércoles, la perla se dio en la prueba de esquí de fondo, cuando un perro lobo checoslovaco irrumpió en la pista y hasta apareció en el photo finish de la prueba de sprint por equipos.
Cuando el animal saltó a la pista, algunos atletas, el público y parte de la organización vivieron un clima de cierta tensión, pero el comportamiento del perro resultó amable y, finalmente, todo quedó en una anécdota curiosa, según muestra en sus redes sociales la propia organización.
Es más, después de algunos minutos, se conoció que no se trataba de un perro sin dueño, sino todo lo contrario. El perro lobo se llama Nazgul y es de la ex esquiadora de fondo local Alice Verasco, que vive a escasos metros de donde se estaba disputando la prueba. Su casa está a 500 metros de la línea de llegada.
Lo más curioso del caso es que la ex deportista, que en ese momento se encontraba en Antholz presenciando la prueba de biatlón, le envió un mensaje al comentarista de Eurosport Italia para confirmar que el perro era suyo, que lo había reconocido por las imágenes que se estaban difundiendo y además le aclaró que era inofensivo.
Más allá del espectáculo, este episodio no es excepcional y ya se ha producido en otros escenarios de competición. Por ejemplo, durante la Copa del Mundo de Esquí Alpino 2022, que se celebró en la ciudad italiana de Bormio, un perro accedió a la pista y descendió a gran velocidad mientras esquivaba al personal que trataba de atraparlo.
La tensión cuando Nazgul apareció en la pista se debe a que los animales suelen entrometerse desde las zonas boscosas próximas a los trazados donde se disputan las pruebas, superando los límites del perímetro de seguridad y dejando escenas similares. Suelen tratarse de perros o lobos salvajes, por lo tanto, se extreman las medidas a la hora de interactuar con ellos.
Los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano-Cortina no paran de ser noticia, tanto por lo que sucede afuera como por la competencia en sí misma. Desde la controversia por el casco del atleta ucraniano Vladyslav Heraskevych (con el que homenajeaba a sus compañeros asesinados en la guerra entre Ucrania y Rusia), que finalmente no pudo participar por la decisión del COI, hasta historias de superación, pedidas de mano, atletas influencers (Jutta Leerdam) y arrepentimientos de errores en una relación amorosa. Sin olvidar, por supuesto, la grave caída de Lindsey Vonn, que ya llegaba a la cita con un ligamento de la rodilla roto.


