SpaceX planea enviar su gigantesco cohete Starship al cielo desde el sur de Texas el 24 de agosto, con el objetivo de estabilizar el programa después de una difícil serie de contratiempos en tierra y en vuelo.
Han pasado casi tres meses desde la última prueba de Starship. Sin embargo, el logro no duró. La parte superior del cohete se rompió al regresar a través de la atmósfera, y el propulsor explotó sobre el Golfo de México durante el aterrizaje.
Unas semanas después, los problemas no cesaron. Durante una prueba de fuego estático, el vehículo programado para el Vuelo 10 estalló en una explosión que destrozó su plataforma de pruebas y dejó a SpaceX luchando por incorporar una etapa superior de reemplazo para la misión.
La FAA ha concluido su investigación sobre el incidente del Vuelo 9, eliminando un obstáculo importante y dando luz verde a la empresa para seguir adelante con su próximo lanzamiento.
Las pérdidas consecutivas de SpaceX han elevado las apuestas.
SpaceX a menudo describe su estrategia como "construir-volar-arreglar-repetir". Cada lanzamiento de Starship produce datos que los ingenieros retroalimentan en el diseño y las operaciones. Sin embargo, la pérdida repetida de la nave en vuelo ha agudizado las preguntas sobre cuándo el cohete masivo transportará cargas útiles para clientes que pagan y para la NASA.
El ritmo de la empresa ha sido sorprendente desde el primer vuelo de Starship en abril de 2023. En mayo, SpaceX hizo historia al volver a volar un propulsor, demostrando que la reutilización rápida está al alcance. Traer la etapa superior a casa, y luego aterrizarla para su reutilización, el objetivo final, sigue siendo un trabajo sin terminar.
En una presentación enviada a los reguladores de Texas este enero, SpaceX reveló que ha invertido más de 7.500 millones de dólares en Starbase y en el programa Starship en general. El gasto no se limita a Texas. La empresa informó recientemente al gobernador de Florida que tiene la intención de invertir 1.800 millones de dólares adicionales para desarrollar instalaciones de lanzamiento de Starship.
La NASA cuenta con Starship para cumplir con sus propios plazos
SpaceX tiene 2 contratos valorados en 4.000 millones de dólares para el desarrollo de una variante de Starship llamada 'Sistema de Aterrizaje Humano', que está destinada a devolver astronautas a la luna como parte de Artemis.
La misión dirigida a esa capacidad, Artemis III, está programada para 2027. Alcanzar esa fecha requerirá más que lanzamientos y reentradas exitosas.
SpaceX todavía tiene que validar el escudo térmico reutilizable de la nave, realizar transferencias de propelente criogénico en órbita terrestre baja y, finalmente, aterrizar Starship en la superficie lunar. Cualquiera de estos pasos sería un primero, pero SpaceX necesita completarlos todos.
Bloomberg informó que la empresa reasignó un gran número de ingenieros del proyecto Falcon 9 a Starship para resolver los problemas pendientes del cohete de carga pesada.
Starship es el cohete más potente jamás construido. El vehículo apilado mide casi 400 pies de altura.
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Fuente: https://www.cryptopolitan.com/spacex-to-launch-starship/


