Una situación inusual se dio en el terreno judicial de Estados Unidos recientemente. El último miércoles, un panel de jueces de Nueva York designó a Donald Kinsella como fiscal federal para el norte del estado. Durante la noche de ese mismo día, el Departamento de Justicia (DOJ, por sus siglas en inglés) lo despidió.
El hecho comenzó cuando la Junta de Jueces del Distrito Norte de Nueva York publicó un documento en el que oficializó el nombramiento de Kinsella.
El Departamento De Justicia De Estados Unidos Publicó El Viernes Millones De Nuevos Archivos RelEn el documento, de una sola página, se hizo un repaso por la experiencia del funcionario y se informó que juró como fiscal federal en una ceremonia privada.
La situación responde a una disputa entre la administración Trump y la Justicia que ya lleva meses. En lo que fue un movimiento inusual por parte de los magistrados, se mencionó una ley que habilita a los jueces a concretar este tipo de nombramientos cuando hay vacantes. Sin embargo, horas después el DOJ respondió que Kinsella no podía asumir el cargo.
La comunicación llegó a través de una publicación en la red social X que realizó Todd Blanche, fiscal general adjunto de EE.UU. En su mensaje, aseguró que los magistrados no tenían la autoridad para designarlo en ese cargo.
“Los jueces no eligen a los fiscales federales; el presidente de EE.UU., sí. Véase el Artículo II de nuestra Constitución. Estás despedido, Donald Kinsella”, escribió Blanche en su publicación.
La decisión fue un nuevo capítulo de la disputa judicial y generó repercusión al instante, incluso dentro de la misma red social. En respuesta a la publicación, Barbara McQuade, abogada y extitular del Distrito Este de Michigan, dio su interpretación.
En su mirada, coincidió con los jueces y señaló que había una vacante en el puesto: “Una ley federal permite a los tribunales nombrar fiscales federales al finalizar el mandato de un interino. Esto evita que el presidente evada el proceso de confirmación del Senado”.
De acuerdo con la recopilación de CBS News, el conflicto comenzó el año pasado cuando Trump nombró a John Sarcone como fiscal federal interino.
Las leyes estadounidenses marcan que alguien que ocupa el cargo interinamente no puede exceder los 120 días en el puesto, por lo que los jueces se negaron a extender su vigencia.
En respuesta, la fiscal general Pam Bondi nombró a Sarcone como primer fiscal federal adjunto en el Distrito Norte, en la práctica el segundo a cargo. Además, le dio facultades especiales que le permitían accionar como si mantuviera su puesto.
En enero, la jueza Lorna Schofield determinó que la maniobra era ilegal y que no se reconocía a Sarcone como fiscal federal adjunto. Ante la interpretación legal de que el puesto estaba vacante, los jueces designaron a Kinsella.
Sin embargo, tras el mensaje del DOJ, el jueves y viernes fueron jornadas de incertidumbre en el área que comprende al Distrito Norte de Nueva York, según Associated Press. Esto se debió a que no quedó claro quién estaba a cargo de la fiscalía actualmente.
