Según el Feng Shui, la antigua filosofía china que interpreta la energía de los espacios, febrero es una ocasión propicia para “limpiar” y reorganizar el hogar, ayudando a que el ambiente refleje mejor el estado interior de quienes lo habitan.
Para el Feng Shui, una casa no es solamente un lugar físico, sino un reflejo del mundo emocional y vital de sus residentes. Los objetos guardados en exceso, las zonas saturadas de cosas o los rincones llenos de desorden pueden conservar cargas energéticas del pasado, limitando el flujo de lo que está por venir.
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De este modo, febrero se presenta como un punto simbólico para evaluar y equilibrar los espacios: no solo desde la estética, sino desde cómo cada ambiente se siente y cómo influye en el bienestar interior, reflejado desde la organización de la casa.
La puerta de entrada ocupa un lugar central en estas prácticas porque representa la llegada de nuevas oportunidades. Mantenerla limpia, despejada y en buen estado se considera una forma de indicar apertura hacia lo que está por comenzar.
La cocina, otro espacio fundamental, está asociada en el Feng Shui con la nutrición, la abundancia y el sustento material. Ordenar alacenas, revisar alimentos y limpiar superficies ayuda a que el entorno se sienta ligero y funcional.
De manera similar, las zonas de estudio o trabajo dentro del hogar suelen ser lugares donde se acumulan papeles, proyectos inconclusos y elementos que distraen. El Feng Shui invita a archivar lo viejo, desechar lo ya cumplido y despejar esos espacios para favorecer la concentración y el enfoque en nuevas metas.
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Según la filosofía oriental, el orden material facilita también la claridad mental y la toma de decisiones, de modo que mover, limpiar y soltar aquello que ya no forma parte de la etapa que empieza puede tener un efecto simbólico y práctico.
Esto no implica transformar completamente la casa, sino reconectarse con ella de forma consciente. El acto de reorganizar puede servir como un puente entre el pasado y lo que se quiere construir, equilibrando mente y entorno.
En definitiva, las recomendaciones del Feng Shui para este mes invitan a ver la casa como un espejo de lo que se vive internamente: renovar la energía del hogar puede ser un paso hacia comenzar febrero con mayor equilibrio, claridad de propósito y bienestar general.



