Sam’s Club puso en marcha una oferta en Estados Unidos que apunta directo a quienes quieren dar el salto a un televisor 4K sin pagar precio completo, con rebajas de hasta 300 dólares en modelos seleccionados. En tiempos donde el entretenimiento en casa compite con el costo de vida, estos recortes pueden inclinar la balanza cuando estás comparando tamaños grandes, tecnologías de panel y presupuestos familiares.
La clave práctica es entender qué compra cada tamaño, porque no se vive igual una pantalla de 65 pulgadas que una de 98. Una puede encajar mejor en una recámara y la otra puede transformar la sala en una experiencia tipo proyección, sobre todo si ya tienes una barra de sonido o un sistema de audio. En esa lógica, aquí va la lista con precios de venta y el ahorro indicado en la promoción.
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Este VIZIO de 86 pulgadas aparece en Sam’s Club por $698 (ahorras $300), un número que llama la atención porque mezcla formato gigante, precio competitivo y una propuesta QLED que normalmente se busca para colores más vivos en contenidos deportivos y streaming.
Por tamaño, es un televisor pensado para una sala amplia, donde puedas sentarte con distancia suficiente y aprovechar mejor el campo de visión sin sentir que “te come” la pantalla. Si tu plan es armar una experiencia de cine en casa sin entrar a la gama más cara, este formato es el que más cambia la sensación al encenderlo.
El TCL de 98 pulgadas se vende en $1,298 (ahorras $100) y juega en otra liga por el tamaño, porque 98 ya es territorio de pantalla protagonista que condiciona toda la distribución del cuarto. Si tu objetivo es recrear una experiencia de cine en casa, este formato puede ser ideal para una sala grande o un cuarto dedicado, donde la pared sea realmente el “lienzo” del entretenimiento. Aquí la lógica financiera suele ser pagar por pulgadas, no solo por especificaciones, y el tamaño enorme termina siendo el argumento central para quien quiere impacto visual inmediato.
El LG B5 de 65 pulgadas aparece en $996.99 (ahorras $300) y es la alternativa para quien prioriza el tipo de panel, en este caso OLED, por encima de irse al formato más grande posible. En una recámara amplia o una sala mediana, 65 suele ser un punto de equilibrio, suficiente para verse “premium” sin exigir reorganizar muebles o montar la pantalla como si fuera un proyecto de remodelación. Si ves series y películas con luces bajas, OLED suele asociarse a una experiencia más cinema, con negros profundos y contraste que luce en escenas oscuras, por eso es una compra de enfoque más calidad que “puro tamaño”.
Este VIZIO de 75 pulgadas cuesta $398 (ahorras $100) y se perfila como la opción de entrada para quien quiere un televisor 4K grande sin brincar al rango de cuatro cifras. Por dimensión, 75 encaja bien en una sala promedio donde el televisor es el centro del ambiente, aunque también puede funcionar en un espacio tipo family room si buscas una pantalla dominante para deportes. Aquí el atractivo es financiero y práctico, porque por menos de 400 dólares te llevas un tamaño que se siente “de evento” cuando pones un partido o una película, sin que el gasto se convierta en una presión para el resto del presupuesto.
El Samsung S84FD de 77 pulgadas aparece en $1,497.99 (ahorras $100) y está dirigido a quien quiere una pantalla grande con enfoque OLED, es decir, una mezcla de tamaño y percepción “premium”. Por dimensiones, 77 suele ser el punto donde la sala empieza a sentirse como un mini cine, sobre todo si colocas la pantalla a buena altura y controlas reflejos con cortinas. En compras así, lo importante es que el espacio acompañe, porque el televisor termina marcando el estilo del cuarto y pide una instalación cuidada, ya sea en pared o en mueble robusto.
Antes de irte solo por el descuento, conviene decidir el lugar de la casa donde vivirá el televisor, porque eso define el tamaño real que se disfruta. Una recámara puede aprovechar 65 sin saturarse, mientras una sala grande puede pedir tamaños de 75, 77, 86 o incluso 98 pulgadas para que la experiencia no se quede “chica” a distancia. Esa elección también te ahorra frustración, porque una pantalla demasiado grande en un espacio corto puede cansar, y una demasiado pequeña en una sala amplia se siente como oportunidad perdida.
Luego está el enfoque de uso, ya que no compra lo mismo quien quiere deportes y TV en vivo que quien arma noches de película. Si tu prioridad es el ambiente tipo cine, los modelos OLED del listado se presentan como los más orientados a esa idea, mientras que los QLED suelen seducir a quien quiere brillo y color para contenido variado. En paralelo, el modelo LED de 75 mantiene el discurso de valor, porque baja el costo de entrada para un formato grande sin complicar la decisión con demasiadas variables.
Finalmente, compra como si fuera una inversión doméstica y no un impulso de fin de semana. Mide tu pared, revisa si necesitas soporte, piensa en el audio y calcula si el tamaño elegido cabe por pasillos y puertas, en especial en formatos de 86 y 98. Con esa lista corta, la oferta de Sam’s Club se vuelve más fácil de aprovechar, porque eliges por experiencia y no solo por precio, y el televisor termina cumpliendo lo que promete en tu espacio.
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