Es posible que te encuentres en algún parque de Córdoba, Buenos Aires, Posadas o Mendoza y de pronto aparezca un grupo de humanos vestidos como perros y que actúan como ellos. De inmediato comienzan a interactuar entre sí, juegan, saltan y hasta ladran. Su reunión no solo se limita a una temporalidad y espacio, sino que después del momento recreativo, cada uno vuelve a casa en cuatro patas. Bienvenido al mundo therian, un fenómeno que cada vez es más tendencia en la Argentina.
Esta definición surgió en los 90 cuando grupos de personas se autopercibían como elfos. De allí apareció la definición de otherkin que más tarde derivó en therian para clasificar a los seres humanos que se perciben como animales, de forma parcial. Esto es distinto a los furries, que se disfrazan con motivo de hacer cosplay, sino que detrás hay una profunda identificación con la especie que representan.
Quienes integran esta comunidad sienten lo que representan. En su mayoría, iniciaron de pequeños, cuando creían tener extremidades inexistentes, como orejas, colas y hasta hocico. Hasta ahora solo aparecieron therians mamíferos. Los más populares son perros, gatos, zorros, etc.
Este grupo se volvió tan grande que posee un foro de discusión en donde le explican al resto de los usuarios en línea qué significa ser ellos. “Algunos therians desconocen las causas de su identificación como no humanos, pero es bien sabido y aceptado que la teriantropía en sí misma no es una elección. También se acepta que un therian no puede elegir su teriotipo. Muchos therians (aunque no todos) se identifican con animales que viven actualmente, aunque no es raro encontrar teriantropos que se identifican con animales extintos (paleoterios), criaturas ficticias (fictorios) o incluso animales considerados míticos (teriomíticos)”, se especificó en Wiki Therian.
Pese a que la tendencia empezó en la década de los 90 y revivió hoy en día con fuerza, hace varios siglos que existe la definición de terios. Es una antigua creencia de los humanos-animales con vínculos mitológicos. Los griegos inventaron la palabra ther, que significa “bestia salvaje”, y anthropos , o “ser humano”. De allí que se unieron ambas en theriántropo y la abreviatura therian.
“Las personas que se identificaban como animales estaban en gran medida aisladas unas de otras hasta la aparición de las salas de chat en Internet, que permitieron la formación de grupos dedicados a furries y therians”, señalaron en un artículo del 2023 de New York Post, cuando se hizo viral la vida de Toco, un hombre japonés que vive como un perro collie.
De acuerdo a un informe de IARP, que indicó el medio estadounidense, las tasas de ansiedad, depresión y otros trastornos del estado de ánimo no son más comunes entre los furries o therians que en la población en general. De igual manera, “los peludos tampoco tendrían más probabilidades de haber sido diagnosticados con [TDAH], de haber recibido medicación psicotrópica o de haber sido diagnosticados con una condición médica”.
“Estos hallazgos coinciden con otros datos que muestran que los furries no tienen más probabilidades de experimentar fantasías disfuncionales o delirios que los no furries”, mencionaron.
Grupo de therians en la Floralis GenéricaCabe remarcar que hasta la actualidad no se implementaron investigaciones que puedan determinar si los therians tienen o no un trastorno mental. Se evita la clasificación y se lo considera como una manera más de vivir y comportarse, ya que en su mayoría no representan distorsiones de la realidad o afectan a un tercero.




