El Kremlin dijo este lunes que la situación del combustible en Cuba, que ha revelado un plan para proteger los servicios esenciales y racionar el combustible, era crítica y que los intentos de Estados Unidos de "asfixiar" a la economía de la isla estaban causando muchas dificultades.
Cuba detalló el viernes sus planes para hacer frente a a crisis cada vez más profunda, mientras el Gobierno comunista se mantenía firme en su desafío a los esfuerzos de Estados Unidos por cortar el suministro de petróleo a la isla caribeña tras declarar a Cuba "una amenaza inusual y extraordinaria" para la seguridad nacional estadounidense.
"La situación en Cuba es realmente crítica. Somos conscientes de ello. Mantenemos contactos intensivos con nuestros amigos cubanos a través de canales diplomáticos y de otro tipo", dijo a los periodistas el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.
Rusia está tratando de restablecer sus maltrechas relaciones con Estados Unidos, mientras el presidente estadounidense, Donald Trump, intenta negociar un acuerdo para poner fin a la guerra en Ucrania. Sin embargo, el Kremlin dejó claro que no estaba satisfecho con el trato que Washington da a Cuba.
"Las tácticas asfixiantes empleadas por Estados Unidos están causando muchas dificultades al país. Estamos discutiendo con nuestros amigos cubanos posibles formas de resolver estos problemas, o al menos de proporcionar toda la ayuda posible", dijo Peskov.
Respondía así a una pregunta sobre la supuesta escasez de combustible para aviones y si eso podría afectar a los turistas rusos que desean salir de Cuba, aliado desde hace mucho tiempo de Moscú.
El embajador de Rusia en Cuba, Viktor Coronelli, dijo la semana pasada a la agencia estatal de noticias RIA que Moscú había suministrado petróleo a Cuba en repetidas ocasiones en los últimos años y que seguiría haciéndolo.
