El clima de este jueves 5 de febrero marcará un punto de inflexión en gran parte de Estados Unidos, con el avance de aire ártico, nevadas intermitentes y un contraste térmico muy marcado entre regiones. Mientras algunas zonas todavía transitan las últimas horas de lluvias y precipitaciones invernales débiles, otras comienzan a prepararse para uno de los fines de semana más fríos de todo el invierno boreal.
Durante las primeras horas del día, un sistema de baja presión continuará con su influencia sobre sectores del Atlántico medio, aunque con una tendencia clara a desplazarse mar adentro.
Este fenómeno, que será responsable de precipitaciones invernales leves en la mañana, se alejará progresivamente de la costa sudeste de Estados Unidos. Según el Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés), a medida que este sistema se intensifique sobre las aguas más cálidas de la Corriente del Golfo, sus efectos sobre tierra firme comenzarán a disminuir, lo que dará lugar a una mejora gradual de las condiciones meteorológicas en amplias zonas del sureste.
En la península de Florida, el día estará marcado por el paso de un frente frío rezagado que provocará chaparrones y, en algunos casos, tormentas eléctricas aisladas. Estas precipitaciones se concentrarán principalmente durante el día y tenderán a disiparse hacia la noche, lo que cerrará un episodio de inestabilidad que afectó a la región.
Uno de los focos principales del clima de este jueves se sitúa en torno a los Grandes Lagos. Allí, una pareja de sistemas frontales provocará períodos de nieve ligera a localmente moderada tanto durante este jueves como a lo largo del viernes.
Estas nevadas, aunque no extremas en acumulación, se verán acompañadas por un descenso brusco de las temperaturas, lo que incrementará el riesgo de congelamiento rápido de superficies húmedas.
Detrás del sistema que se aleja, una nueva irrupción de aire ártico comenzará a dominar el escenario en el este estadounidense. Este pulso de aire extremadamente frío se extenderá desde el noreste hasta el Atlántico Medio y alcanzará incluso sectores del sur profundo.
Para la mañana del viernes, se esperan temperaturas bajo cero que podrían llegar hasta el Panhandle de Florida, una situación poco habitual para esa latitud.
El NWS advirtió que este ingreso de aire polar no será breve. Si bien se prevé una moderación térmica hacia el fin de semana, el impacto inicial será severo, con registros muy por debajo de los promedios normales para esta época del año. La sensación térmica se verá agravada por vientos persistentes del noroeste, que intensificarán la percepción de frío en amplias zonas urbanas y rurales.
Los especialistas de AccuWeather describieron el escenario que se avecina como uno de los episodios de frío más intensos de la temporada para más de 100 millones de personas afectadas en el cuadrante noreste del país norteamericano.
El aire ártico avanzará directamente desde el este de Canadá, con escasa posibilidad de moderarse debido a que atraviesa un paisaje cubierto de nieve, lagos congelados y suelos helados.
Según el meteorólogo Alex Sosnowski, aunque este fin de semana podría no registrar oficialmente las temperaturas más bajas del invierno, “en muchos casos se sentirá como si lo fuera”. La combinación de nieve, viento y un congelamiento rápido del terreno generará condiciones peligrosas, especialmente durante la primera mitad del fin de semana.
El avance del frente ártico tendrá efectos diferenciados según la ubicación geográfica, aunque en todos los casos se destaca la brusca caída de las temperaturas:


