La presencia de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en un centro laboral puede generar preocupación y confusión entre los empleados. Aunque no todos los operativos terminan en detenciones, es fundamental saber cómo actuar para proteger tus derechos y tu seguridad, y para que el empleador cumpla con los protocolos legales. Conocer las reglas básicas permite enfrentar la situación de manera tranquila y dentro de la ley.
Es importante mantener la calma y no confrontar a los agentes. ICE puede transitar libremente en áreas abiertas al público, como vestíbulos o estacionamientos, sin necesidad de una orden judicial. Para acceder a oficinas, salas privadas o almacenes, los agentes deben presentar una orden judicial válida firmada por un juez o contar con el consentimiento explícito del empleador, de acuerdo con CNN.
Ante cualquier visita, los empleados deben notificar inmediatamente al departamento legal o de recursos humanos y dejar que el personal autorizado gestione la interacción con ICE.
Los trabajadores también deben conocer sus derechos básicos, por lo que no están obligados a responder preguntas sobre su estatus migratorio ni a entregar documentos que puedan comprometerlos. Se puede dar únicamente el nombre y esperar a que un abogado o la persona designada por la empresa maneje la situación.
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Cuando los agentes presentan una orden judicial, es fundamental verificar que sea legítima y emitida por un tribunal. Las llamadas órdenes administrativas de ICE no permiten la entrada a zonas privadas sin consentimiento.
Durante la visita, es recomendable documentar todo lo que suceda, incluyendo los nombres de los oficiales, números de identificación, hora de llegada y detalles de la orden, ya que esta información puede ser útil si surgen problemas legales o se requiere apoyo de un abogado.
El empleador puede designar a un punto de contacto responsable de recibir a los agentes, revisar la orden judicial y garantizar que solo se ingresen las áreas permitidas. Este procedimiento protege tanto a los empleados como a la empresa y asegura el cumplimiento de la ley durante el operativo.
Abogados recomiendan que un empleado autorizado acompañe a los agentes y trate de registrar por sí mismo lo que se lleva ICE, ya sea con papel y lápiz o con la cámara del teléfono, siempre que los agentes no se opongan.
En algunos estados, puede ser necesario solicitar permiso para grabar, y aunque no siempre sea obligatorio, es recomendable hacerlo por precaución y transparencia. Según expertos en derecho laboral, la seguridad del empleado es lo primero, por lo que si tomar fotos o grabar representa algún riesgo, no debe intentarse.
Además, dado que muchas empresas cuentan con cámaras de seguridad dentro y fuera de las instalaciones, es posible que el empleador ya tenga registro audiovisual de la visita. Mantener un registro propio complementa estas imágenes y puede ser útil si se necesitan pruebas o documentación posterior del operativo.
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