El presidente Donald Trump lanzó una nueva amenaza a un antiguo enemigo internacional el martes.
Trump estaba programado para hablar en Iowa y llegaba a Des Moines donde se esperaba que hablara sobre la economía en medio de las preocupaciones republicanas sobre las próximas pérdidas en las elecciones de mitad de mandato cuando compartió una dura crítica a Nouri al-Maliki, un político iraquí que se desempeñó como Primer Ministro de Irak de 2006 a 2014, un período marcado por una significativa violencia sectaria, el surgimiento de ISIS y acusaciones de gobernanza autoritaria y marginación de las poblaciones suníes.
Trump escribió lo siguiente en su plataforma Truth Social:
"Escucho que el Gran País de Irak podría tomar una muy mala decisión al reinstalar a Nouri al-Maliki como Primer Ministro. La última vez que Maliki estuvo en el poder, el país descendió a la pobreza y el caos total. Eso no debería permitirse que suceda de nuevo. Debido a sus políticas e ideologías dementes, si es elegido, los Estados Unidos de América ya no ayudarán a Irak y, si no estamos allí para ayudar, Irak tiene CERO posibilidades de Éxito, Prosperidad o Libertad. ¡HACER A IRAK GRANDE DE NUEVO!"
Al-Maliki y su administración han sido criticados por corrupción, mala gestión del ejército y políticas que muchos analistas argumentan que exacerbaron las tensiones sectarias y contribuyeron a las condiciones que permitieron a ISIS ganar terreno en Irak, lo que llevó a su eventual reemplazo como Primer Ministro en 2014.


