El último partido de México fue ante Paraguay en San Antonio, Texas con resultado a favor de los sudaméricanos. Precisamente, eso hizo que las dudas aparecieran de nuevo en el proyecto de Javier Aguirre.
El técnico de los guaranís, Gustavo Alfaro, sabe que hay altas probabilidades estadísticas de que su selección pueda ser el rival en la inauguración del Mundial 2026 en el estadio Azteca, sin embargo le resta importancia.
Aseguró que no siente nervios por el sorteo, aunque sería bonito ser parte del partido inicial de la Copa del Mundo el próximo 11 de junio en la Ciudad de México.
"Ya me tocó con Ecuador hace cuatro años cuando enfrentamos a Qatar y las cosas nos salieron bien, así que no pasa nada si nos toca esta vez de nuevo".
CÁTEDRA DE ALFARO
El longevo entrenador, quien por cierto ganó su primer título como técnico a un equipo mexicano, al América en 2007 al vencerlo en la Copa Sudamericana con el Arsenal de Sarandí, ofreció su punto de vista sobre los cambios tácticos que ha visto en los últimos mundiales.
"En 2018 empezó el trabajo de los bloques: altos, bajos o medios, comprendidos entre 25 y 40 metros, por lo que se hizo necesaria la pelota parada porque no había espacios, tal fue así que el 64 por ciento de los goles cayeron en centros".
Pero para Qatar las cosas cambiaron, explicó, pues se transmutó la táctica al sistema de amplitud, es decir que se vio a equipos más expandidos por los costados para abrir los espacios que no se encuentran.
"Ahora para 2026 lo que veo es mucho la utilización del tercer hombre, aquel que se mete entre los centrales o los que buscan los espacios entre líneas para que a través de una generación de buen pie se hallen las oportunidades. Cada vez hay menos remates de larga distancia, ahora se busca tirar a gol desde más cerca".


