El gobierno de Corea del Sur ha pospuesto la implementación de sus leyes fiscales sobre criptomonedas por cuarta vez, apuntando ahora a 2027. Originalmente aprobada en 2020, la ley fiscal de criptomonedas ha enfrentado múltiples retrasos, con el más reciente extendiendo el plazo desde 2025. La lucha continua para definir y regular la tributación de activos virtuales sigue siendo un desafío clave.
El marco fiscal surcoreano para criptomonedas tiene importantes vacíos que impiden una aplicación efectiva. Según Kim Gap-rae, investigador senior del Instituto de Investigación del Mercado de Capitales, el marco carece de definiciones claras y estándares para varios tipos de ingresos de activos virtuales. Estos incluyen ingresos de airdrops, hard forks, minería, staking y préstamos, todos los cuales son críticos para una tributación adecuada.
Las autoridades fiscales también enfrentan dificultades para rastrear transacciones en plataformas descentralizadas o exchanges extranjeros. Esto deja a muchos usuarios de criptomonedas fuera del alcance del gobierno, siendo particularmente difícil rastrear pequeñas operaciones en plataformas extranjeras. El Ministerio de Estrategia y Finanzas reconoció estos desafíos, señalando que solo las grandes operaciones son fácilmente monitoreadas.
Como resultado, un sistema fiscal que se aplique solo a los exchanges nacionales podría conducir a un trato injusto. Los usuarios de exchanges nacionales enfrentarían impuestos, mientras que aquellos que utilizan plataformas extranjeras podrían evitar estas obligaciones. Los problemas no resueltos en la ley fiscal continúan generando preocupaciones sobre la equidad y efectividad del sistema.
En un intento por abordar la evasión fiscal en el extranjero, Corea del Sur se unió recientemente al Marco de Información de Criptoactivos (CARF) de la OCDE. El marco, que comenzará en 2027, tiene como objetivo facilitar el intercambio automático de datos de transacciones de activos virtuales entre Corea del Sur y otras 48 naciones. Exchanges nacionales como Upbit y Bithumb informarán las identidades de los usuarios y los detalles de las transacciones.
Sin embargo, los expertos fiscales argumentan que simplemente compartir datos internacionalmente no resolverá los problemas subyacentes. Corea del Sur debe resolver primero los problemas estructurales, incluidas definiciones claras de eventos imponibles y cobertura completa de tipos de ingresos de criptomonedas. Sin estas medidas, el sistema fiscal corre el riesgo de ser ineficaz, a pesar de los esfuerzos globales de intercambio de datos.
Algunos observadores han sugerido la formación de un grupo de trabajo dedicado para construir la infraestructura necesaria. Esto implicaría trabajar estrechamente con exchanges, billeteras y la autoridad fiscal para crear un marco robusto. Este enfoque podría proporcionar la claridad y equidad necesarias para implementar un sistema fiscal integral.
A partir de la primera mitad de 2025, más de 10,7 millones de surcoreanos son usuarios activos de exchanges de criptomonedas nacionales. Esta creciente base de usuarios hace aún más crucial que el gobierno aborde estos problemas fiscales rápidamente. Sin directrices claras, la falta de aplicación y equidad podría socavar la confianza pública en el sistema.
A pesar de los retrasos continuos, el gobierno surcoreano sigue comprometido con la eventual aplicación de leyes fiscales sobre criptomonedas. Sin embargo, hasta que se resuelvan los problemas estructurales, el sistema fiscal de criptomonedas del país permanecerá en el limbo. Por ahora, el enfoque sigue siendo aclarar definiciones y garantizar un enfoque integral para la tributación de activos digitales.
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