En los últimos meses de su mandato, a semanas de ser reemplazado por Zohran Mamdani, Eric Adams pasa gran parte de su tiempo lejos de Nueva York. Diversos viajes enmarcados en su agenda internacional hicieron que, según datos recogidos por una investigación periodística, permaneciera físicamente ausente de la Gran Manzana durante casi un 30% de su agenda.
En los tres años previos al cierre de su gestión, Adams construyó un perfil internacional que él mismo defendió como parte de una visión sobre el papel del alcalde de Nueva York en el mundo, según explicó un informe de The New York Times.
De acuerdo con la información proporcionada por dicho medio, el mandatario recorrió múltiples países con objetivos que iban desde impulsar relaciones comerciales hasta expresar afinidades políticas o culturales.
Sus itinerarios incluyeron viajes a:
Ese historial no impidió que, en la fase final de su gobierno, la intensidad de sus movimientos se acelerara. La nota de The New York Times señala que entre el 6 de octubre y los siguientes 48 días, pasó aproximadamente el 27% de ese período fuera de la ciudad.
La cifra ilustró un patrón que ya era objeto de controversias y que despertó nuevas críticas en un momento especialmente sensible: su inminente salida del cargo.
En octubre, Adams voló hacia Albania para una estadía de cuatro días. Sus colaboradores la presentaron como una misión orientada a promover oportunidades económicas y turísticas.
Poco después, volvió a Israel, donde mantuvo encuentros con figuras empresariales y políticas, incluido Netanyahu. Su agenda en ese país también incluyó una recorrida por Kfar Aza, cerca de la frontera con Gaza, y un encuentro con Yisrael Ganz, un dirigente de colonias del West Bank que lo describió como “un verdadero amigo del movimiento de asentamientos”.
La información indica que desde Israel no regresó a Nueva York: continuó hacia Uzbekistán para un viaje de cinco días, al que asistió tras recibir una invitación directa del presidente Shavkat Mirziyoyev.
La secuencia de desplazamientos sumó semanas consecutivas fuera del país norteamericano y alimentó interpretaciones sobre sus motivaciones finales.
Una vocera que abandonó recientemente su administración le contó a The New York Times que su visita a Albania también respondió a una invitación oficial del primer ministro Edi Rama.
Los movimientos podrían no haber concluido allí: Adams manifestó su deseo de visitar varios países africanos antes del final de su mandato, previsto para el 1° de enero de 2026.
Cada salida internacional implicó gastos, particularmente porque el alcalde no viajó solo. La delegación que lo acompañó varió en tamaño según el destino:
Aunque sus voceros declinaron especificar cuánto dinero público se utilizó para cubrir estos recorridos, defendieron consistentemente la inversión.
Fabien Levy, portavoz municipal que estuvo junto al alcalde en Israel, enfatizó que Adams gobernó “sin importar dónde estuviera” y que sus viajes respondían al propósito de honrar la multiplicidad cultural de Nueva York.


