Taiwán ha elaborado planes para mejorar aún más su única alianza sudamericana con un centro de datos de 200 millones de dólares en Paraguay, que busca combinar el acceso de Taipéi a semiconductores con la energía hidroeléctrica barata de Paraguay.
Esta inversión está diseñada para preservar la relación diplomática entre ambos países, y se espera que la instalación ofrezca una capacidad informática de 10 megavatios para finales de 2027. Los planes surgieron de un memorando firmado durante la visita del presidente paraguayo Santiago Peña a Taipéi en mayo, donde se reunió con el presidente taiwanés Lai Ching-te.

El Fondo de Cooperación y Desarrollo Internacional de Taiwán ha contactado desde entonces con Google, Microsoft y Amazon para que inviertan en el proyecto o actúen como clientes ancla de su capacidad informática.
Paraguay es uno de los apenas 12 gobiernos en todo el mundo que mantienen relaciones diplomáticas formales con Taiwán. Pekín, que reclama Taiwán como su territorio, ha ido captando sistemáticamente a los socios latinoamericanos del país durante la última década.
Panamá cambió su posicionamiento de alianza en 2017, seguida por la República Dominicana y El Salvador en 2018, Nicaragua en 2021, y Honduras en 2023.
El proyecto del centro de datos dividirá la propiedad y la financiación entre ambos gobiernos a través de una entidad digital supervisada por las dos naciones. Ambos países contribuirán activamente a la infraestructura central. Paraguay se encargará de los requisitos energéticos mediante energía hidroeléctrica procedente de la Represa de Itaipú, una de las fuentes de energía más baratas y limpias de América Latina, mientras que Taiwán aportará su experiencia en chips y hardware, junto con conexiones a las cadenas de suministro tecnológico.
Funcionarios del gobierno paraguayo han descrito la primera fase de desarrollo como centrada exclusivamente en el uso por parte del gobierno paraguayo. Estos usos incluirán el procesamiento de registros públicos, sistemas tributarios y datos de salud de los ciudadanos.
Paraguay aspira a posicionar la instalación como un activo nacional de IA y no como otro sitio de alojamiento de bajo costo para operadores extranjeros de nube e IA.
Los funcionarios también esbozaron fases de expansión posteriores que podrían elevar la demanda de consumo eléctrico hasta los 100 megavatios y eventualmente hasta 1.000 megavatios, aunque esos objetivos permanecen fuera del alcance por el momento.
El centro de datos es la pieza más visible de un esfuerzo amplio e intensivo del gobierno de Peña por demostrar que la relación con Taiwán sigue generando valor económico concreto. Ese argumento ha enfrentado una oposición interna persistente, ya que los exportadores agroindustriales paraguayos y algunas figuras políticas han presionado durante años para cambiar el reconocimiento hacia Pekín.
Estas personas y funcionarios políticos han argumentado que los vínculos formales con Taiwán perjudican al país al cortar el acceso al mercado chino para la soja y la carne de res, productos importantes en la economía del país.
Peña ha rebatido estos argumentos señalando el nivel de transferencia tecnológica, inversión y nuevo acceso comercial obtenido, incluida la decisión de Taiwán de abrir su mercado a la carne de ave paraguaya. Durante su visita a Taipéi, defendió la asociación como fundamentada en valores democráticos compartidos e instó a la participación del país en más organizaciones internacionales. Pekín respondió instando a Paraguay a "situarse en el lado correcto de la historia" y romper lazos con Taipéi.
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