Las biopics tienen un componente adicional que las hace fascinantes: humanizan a los ídolos, desnudan sus fragilidades y apelan a la nostalgia de quienes vivieron aquellos sucesos. Sin embargo, no todo es lo que parece. Las historias suelen estar adaptadas y muchos showrunners optan por tomarse licencias para que la trama avance, tenga la tensión necesaria y atrape al espectador. Algo que rara vez deja conformes a los protagonistas o a sus familiares. De Daryl Hannah a Donald Trump, seis producciones que enfurecieron a sus verdaderos protagonistas.
Desde que llegó al streaming, Love Story: John Kennedy & Carolyn Bessette no deja de generar repercusiones. La serie producida por Ryan Murphy que cuenta la historia de amor del heredero de una de las familias más poderosas de los Estados Unidos y la publicista de Calvin Klein enfureció a Daryl Hannah. La ex de JFK Jr., poco afecta a hablar de su vida privada en los medios, decidió publicar en el diario The New York Times una extensa columna de opinión para compartir su parecer sobre el retrato que Murphy hizo de ella: una mujer impulsiva, superficial y muy egocéntrica. Además, la ficción da a entender que consumía cocaína.
“El personaje ‘Daryl Hannah’ que aparece en la serie no es ni remotamente una representación precisa de mi vida, de mi conducta ni de mi relación con John. Las acciones y comportamientos que se me atribuyen son falsos”, sentenció la actriz. “Nunca he consumido cocaína en mi vida ni he organizado fiestas con cocaína. Nunca he presionado a nadie para que se case conmigo”, fueron algunas de las situaciones que Hannah desmintió en relación con lo que se ve en la ficción. “Muchas personas creen lo que ven en la televisión y no distinguen entre dramatización y hechos documentados. El impacto no es abstracto. En la era digital, el entretenimiento puede convertirse en memoria colectiva. Las mentiras viven en internet para siempre”, aseguró, y advirtió que “cuando el entretenimiento toma el nombre real de una persona, puede dañar su reputación”.
Hannah y sus fanáticos -las redes se llenaron de comentarios al respecto- no fueron los únicos que alzaron la voz contra el proyecto: Jack Schlossberg, hijo de Caroline Kennedy y sobrino de JFK Jr. también disparó contra Murphy. “Si quieres conocer a alguien que nunca ha conocido a nadie de mi familia, que no sabe nada de nosotros, habla con Ryan Murphy”, dijo cuando le preguntaron por la serie en una charla con CBS en el marco de su campaña política. “El tipo no sabe nada de lo que habla, y está ganando un dineral con una grotesca muestra de la vida de otra persona”, agregó.
Mientras Song Sung Blue seduce a la crítica y su protagonista femenina, Kate Hudson, logró una nominación al Oscar, el hijo de Mike Sardina, el protagonista en la vida real de la historia, disparó fuertes críticas contra el film. El musical de Craig Brewer retoma la historia real de Mike “Lightning” Sardina (Hugh Jackman) y Claire Sardina (Kate Hudson), un dúo de músicos que luego de una mala racha forman Lightning & Thunder, una banda tributo a Neil Diamond. La pareja encuentra en la música y en el proyecto compartido una segunda oportunidad en el amor y en la vida.
Luego del estreno, Mike Jr. -hijo de Mike e hijastro de Claire-, le ofreció una entrevista al Daily Mail y aseguró que lo que cuenta la película es “todo mentira”. También apuntó contra la producción por no incluirlo y defenestró a las estrellas de Hollywood. “En cada entrevista que esos monstruos dieron en la televisión nacional ni siquiera mencionan mi existencia, a pesar de que fui la fuerza más importante en la vida de mi padre”, explicó.
Hudson, por su parte, evadió el conflicto cuando le preguntaron por el tema en una larga entrevista que le brindó a The Hollywood Reporter. Con cintura y elegancia, la artista salió del paso: “Sinceramente, ni siquiera lo sabía. Por respeto a nuestros cineastas, no soy la persona adecuada para hablar al respecto”, expresó. Además, explicó que ella sí habló con Claire Sardina, y que quedó muy conforme con su trabajo. “Estoy tan feliz de haberla conocido. Es una mujer maravillosa y está muy contenta con la película”, aseguró.
Un mes antes de que Donald Trump lograra su segunda presidencia, en octubre de 2024, se estrenó El Aprendiz, la película en la que Ali Abbassi intentó reflejar -con tintes de ficción- los años formativos del empresario multimillonario. A lo largo de dos horas, el film sigue la relación de Trump con su abogado y mentor, Roy Cohn, entre las décadas de 1970 y 1980, época en la que el presidente aprendió todo lo que necesitaba para convertirse en el magnate inmobiliario que supo ser en Nueva York. La película refleja que en ese entonces Trump se valió de métodos no ortodoxos para llegar a donde está, algo que no le cayó bien al propio protagonista.
Luego de su estreno en el Festival de Cine de Cannes, Trump amenazó con iniciar acciones legales contra la producción. La polémica influyó durante meses en el interés de los distribuidores y convirtió a la película en una opción controvertida para varios festivales. Pero eso no fue todo: además, fiel a su estilo, apuntó él mismo contra el film. “Es un ataque barato, difamatorio y políticamente repugnante”, disparó. Luego, apuntó directamente contra el guionista. “El autor de esta basura, Gabe Sherman, un tipejo despreciable y un escritor mediocre, desacreditado desde hace mucho tiempo, sabía la verdad, pero prefirió ignorarla”, escribió desde Truth Social, su propia red social.
Nicole Kidman fue la encargada de darle vida a Grace Kelly en Grace de Mónaco (2014), el film de Olivier Dahan que repasa la crisis de identidad de la estrella de Hollywood cuando, en 1960 -cinco años después de convertirse en parte de la realeza al casarse con el príncipe Raniero de Mónaco- su marido se enfrenta al presidente francés Charles de Gaulle y ella se ve obligada a darle todo su apoyo. La historia, y cómo fue retratada, dejó disconformes a Alberto, Carolina y Estefanía, los hijos de la celebridad.
“Se trata de pura ficción”, dijeron entonces los herederos de Kelly a través de su abogado, y agregaron que el film tiene “inexactitudes históricas” y “escenas puramente ficticias”. “No hemos participado de manera alguna en esta película supuestamente dedicada a nosotros”, sumaron. Según publicó la revista francesa Paris Match, Alberto, Carolina y Estefanía recibieron el guion y le advirtieron a los realizadores sobre “dos o tres puntos que les parecían exagerados respecto a la realidad”. “El Palacio principesco transmitió en su día numerosas peticiones de cambio y ninguna ha sido tomada en consideración”, aseguraron en un comunicado y agregaron que el film “glamouriza” la realidad y “no constituye en ningún caso un trabajo biográfico”.
En la rueda de prensa previa al debut del film en Cannes, Kidman lamentó el revuelo que causó el proyecto y explicó que hizo su trabajo “con amor y respeto”. “Obviamente, me siento muy triste por esto, porque siento que la película no tiene malicia con la familia real ni particularmente con Grace o Raniero. Se trata de una ficción, no es un biopic. Está la esencia de lo que realmente pasó, pero con muchas licencias dramáticas al mismo tiempo. Pero entiendo a los hijos porque se trata de su madre y de su padre y tratan de proteger su privacidad”, aseguró.
En 2022, cuando las imágenes promocionales y el trailer de Pam & Tommy vieron la luz, despertaron un gran revuelo en los medios. La serie, en la que Lily James encarna a la actriz Pamela Anderson y Sebastian Stan al baterista de Mötley Crüe, Tommy Lee, se centra en el robo y la filtración en las redes de un video íntimo, de más de una hora de duración, que la pareja grabó durante su luna de miel. El video fue robado en 1995 de la caja fuerte de la mansión donde la pareja vivía y se convirtió en el primer video privado de una celebridad que se difundió de forma masiva en internet.
Courtney Love fue la primera en alzar la voz para defender el honor de su amiga. La cantante lo hizo a través de un posteo en su cuenta de Facebook que luego decidió borrar. “Encuentro esto muy indignante”, arrancó su descargo, y aseguró que lo que sucedió con el video fue “repugnante”. “Destruyó la vida de mi amiga Pamela”, sumó. También contó que le pidieron usar su imagen y que se negó. “Me duele mucho lo que le está pasando a Pam. Y qué vergüenza para Lily James, sea quien sea”, cerró.
Pamela rompió el silencio en la previa al lanzamiento de la serie, y si bien dijo que no tenía nada en contra de James, sí apuntó contra los creadores de una serie sobre un tema que ella consideraba una “violación”. Hace un mes, volvió a hablar del asunto luego de cruzarse con Seth Rogen, el productor de Pam & Tommy, en los Globo de Oro. “Seth Rogen hizo esa serie sin haber hablado nunca conmigo. ¿Cómo puede alguien hacer una serie de televisión sobre los momentos difíciles de tu vida y sin al menos consultarte? ¡Soy un ser humano vivo y palpitante! ¡Hola! ¡Estoy aquí!”, se quejó. “Cuando sos una persona pública, dicen que no tenés derecho a la privacidad. Pero tus secretos más oscuros y profundos, o las tragedias de tu vida, no deberían ser el eje central de una serie de televisión. Eso me molestó”. agregó luego.
Daryl Hannah no fue la única que se sintió maltratada en una ficción de Ryan Murphy: la leyenda de Hollywood Olivia de Havilland decidió entablar un juicio contra la productora del programa, FX Networks, por cómo la retrataron en la primera temporada de Feud. La serie gira en torno a la colaboración y la simultánea rivalidad entre dos leyendas del cine como Bette Davis (Susan Sarandon) y Joan Crawford (Jessica Lange) en el set del film ¿Qué pasó con Baby Jane?.
La encargada de interpretar a De Havilland fue Catherine Zeta-Jones. En la serie se retrata su estrecha amistad con Bette Davis y se hace referencia a los problemas que mantenía con “su propia Joan”, su hermana, la también reconocida actriz Joan Fontaine. En uno de los capítulos, la protagonista de La vida íntima de Julia Norris llama a Fontaine “perra”. En la demanda, De Havilland acusó al programa de poner “palabras falsas” en su boca y de retratarla como una mujer chismosa e hipócrita.
“El programa fue diseñado para que parezca que dije estas cosas y actué de esta manera”, explicó. “Me parece muy importante porque cuando los derechos de una persona pueden ser pisoteados de esta manera, los derechos de otras personas que son más vulnerables también pueden ser abusados”. Luego de varios años, finalmente la demanda de De Havilland fue desestimada por un tribunal de California en 2018. Su intento de buscar justicia a través de la Corte Suprema en 2019 también fracasó.
En su sentencia, uno de los jueces afirmó: “Aunque la persona retratada en una de estas obras artísticas sea una estrella de cine, una leyenda viva como suele decirse, o por el contrario, un desconocido, él o ella no es dueña de la historia. No puede arrogarse el derecho de controlar, dictar, aprobar, desaprobar o vetar el retrato que un artista hace de él o ella”. Murphy, por su parte, celebró el triunfo. “Es una victoria para la comunidad artística y la libertad de expresión”, expresó en un comunicado.


