Un movimiento cultural en Inglaterra ha convocado a la ciudadanía a seleccionar 50 objetos que resuman su idea de “inglesidad”. La campaña, respaldada por figuras como la política Caroline Lucas, el músico Billy Bragg y el académico Kojo Koram, propone una estrategia para “desescalar” el debate sobre la identidad inglesa, tradicionalmente marcado por símbolos como la cruz de San Jorge, según informó el medio The Guardian.
La iniciativa, denominada A Very English Chat, prevé que la población sugiera cinco objetos que, en 2026, consideren representativos de lo que significa ser inglés. Los promotores recogerán estas propuestas y las transformarán en cartas, pósters, camisetas y toallas decorativas, disponibles para la venta coincidiendo con el Día de San Jorge, el 23 de abril.
Entre las opciones sugeridas como símbolos figuran desde el Morris Minor —un automóvil clásico—, los paravientos de playa y el ‘chicken tikka masala’, hasta la Magna Carta de 1215. La campaña aclara que los artefactos culturales pueden abarcar objetos físicos, lugares, personas o anécdotas, e incluso música, gastronomía y elementos naturales. El objetivo es crear un mosaico de referencias que refleje tanto afinidades como distancias respecto a Inglaterra.
El fundador de la campaña, Andy Green, explicó que pretende desalentar los debates restringidos a la exhibición de símbolos patrios. Green remarcó: “Nuestro país se está desgarrando en disputas, de manera semejante a lo que observamos en Estados Unidos, y resulta urgente actuar para evitar seguir ese rumbo”.
Precisó que la propuesta aspira a fomentar “una conversación más generosa y plural” sobre lo que une a los ingleses, al integrar tanto objetos históricos como elementos cotidianos y humorísticos. En este sentido, el proyecto cuenta con el apoyo de instituciones como la More in Common Network de la Fundación Jo Cox, que promueve la cohesión social y el diálogo intercultural en el Reino Unido, y el grupo Grow Social Capital, una organización dedicada a fortalecer el tejido social y la colaboración entre comunidades.
Caroline Lucas, autora del libro Another England, donde examina cómo los relatos nacionales potencian la división en el país, eligió como representante de la identidad inglesa el álbum Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band de los Beatles.
Para Lucas, la urgencia del proyecto es clara: “Con el Reino Unido más dividido que nunca, reunir a individuos y comunidades para compartir sus reflexiones sobre la identidad nacional nos permite descubrir historias mucho más inclusivas y poderosas sobre quiénes somos y quiénes podemos ser”.
El músico y activista Billy Bragg propuso como objetos personales el producto alimenticio Marmite y el ensayo The Lion and the Unicorn, de George Orwell. Bragg afirmó: “El patriotismo consiste en preocuparse por tu país”. La identidad siempre genera disputa; lo evidencian las discusiones sobre las banderas en los postes de luz. Pero, ¿qué significa realmente ese símbolo? Este proyecto para enfocar la inglesidad no podría ser más pertinente.
Las contribuciones que reciba la campaña no se limitarán a ser exhibidas; se prevé que inspiren materiales educativos y actividades culturales que promuevan el diálogo en escuelas y espacios comunitarios, lo que busca involucrar a públicos de distintas generaciones en la reflexión sobre la identidad inglesa.
Los organizadores esperan que la diversidad de los objetos propuestos muestre tanto puntos de encuentro como diferencias, y que la multiplicidad de voces contribuya a reducir la polarización.
El profesor de derecho Kojo Koram consideró que la campaña aporta una vía abierta y reconfortante en un momento de fuerte polarización: “Inglaterra siempre ha estado formada por capas de historia, cultura, creatividad y disidencia. Reflexionar colectivamente sobre esa riqueza resulta necesario y esperanzador. Nos recuerda que Inglaterra no es solo algo dado, sino algo que podemos construir una y otra vez”.
La organización informó que se utilizarán los resultados de la consulta para “crear una forma de respuesta más inclusiva y compleja, especialmente relevante en torno al Día de San Jorge, cuando se exacerban las tensiones sobre la identidad”.

