“Ta la ubi” y “Está la ubi, dale quién viene” eran los textos que acompañaban dos fotografías del fondo de una casa y una pileta que fueron subidas a redes por dos usuarios de Instagram y hacían referencia a la ubicación y la invitación para sumarse a una pool party en la localidad de 9 de Abril, en el partido bonaerense de Esteban Echeverría. Los instagrammer, integrantes de una banda dedicada al robo de autos, no lo sabían, pero las publicaciones fueron vistas por detectives de la policía bonaerense que estaban tras sus pasos. La fiesta terminó de la peor manera: un tiroteo entre uniformados y delincuentes con un saldo de un ladrón muerto y otro detenido.
El ladrón muerto fue identificado por fuentes policiales como Diego López, de 23 años. Había salido del penal de Melchor Romero hace 10 meses. Estuvo preso en una causa por violación de la ley de estupefacientes.
La investigación que derivó en la pool party mortal había comenzado el 8 de mayo del año pasado, según informaron a LA NACION calificadas fuentes policiales.
Ese día, personal de la Policía de la Provincia de Buenos Aires se enfrentó a tiros con una banda de ladrones que había robado un automóvil Toyota Yaris en Esteban Echeverría.
“Tras el tiroteo, los uniformados detuvieron a un sospechoso, identificado como Brian L., a quien se le secuestró un teléfono celular que terminó siendo una pieza clave para la investigación”, dijeron los voceros consultados.
A partir de la información obtenida tras el peritaje hecho sobre el teléfono celular secuestrado en poder de Brian L. se determinó la existencia de una organización criminal dedicada al robo de auto que era liderada por un delincuente preso en una cárcel bonaerense.
La banda no solo robaba autos, también protagonizaba golpes en casas bajo la modalidad entraderas.
“Con el avance de la investigación se determinó que la organización criminal estaba integrada por delincuentes que cumplían roles diferentes en el plan criminal: algunos se encargaban de la sustracción violenta de los vehículos, otros eran los proveedores de las armas y la documentación para adulterar las chapas patentes, había quoenes hacían las veces de choferes y otro eslabón eran responsables de la administración de las ‘ganancias’ de la banda”, explicaron fuentes policiales.
Anteayer, mientras detectives de la policía hacían tareas investigativas para dar con los integrantes de la banda se encontraron con las publicaciones en las redes sociales. Los sospechosos, sin saberlo, le habían entregado una pista trascendental.
“La primera publicación que se vio en Instragram había sido subida por uno de los denominados cañeros [los que a punta de pistola roban autos] de la banda. En la imagen se lo veía en una pileta y posando con una pistola”, dijo un investigador. Depsués hubo más publicaciones.
Tras lograr determinar el lugar de la fiesta, desde la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N°1 de Esteban Echeverría, a cargo del fiscal Andrés Devoto, dispuso un allanamiento de urgencia.
“Al llegar al lugar, además del cañero que había publicado la foto, se descubrió que en la fiesta estaba otro de los sospechosos buscados”, dijeron las fuentes consutadas.
Al irrumpir en la fiesta el personal del Grupo de Apoyo Departamental (GAD) y detectives de la Delegación Departamenal de Investigaciones (DDI) Lomas de Zamora de la policía bonaerense se detuvo a dos de los sospechosos buscados.
“En medio del operativo, uno de los delincuentes que esbaba en una habitación del primer piso se asomó por la ventana y comenzó a disparar. En ese momento comenzó un tiroteo. Dos de los sospechosos se tiraron por la ventana”, dijeron fuentes policiales.
Uno de los ladrones, López, terminó herido en grave estado. Fue encontrado en un baldío lindero. Poco después falleció en el hospital donde había sido trasladado.
El otro delincuente que había saltado desde el primer piso fue detenido a los pocos metros.
Además del procedimiento en la pool party hubo otros 32 allanamientos. La policía bonaerense detuvo a 11 sospechosos y secuestró dos revólveres, cuatro pistolas nueve milímetros y 111 municiones.
También se secuestró una moto Honda Wave que había sido robada a un oficial de la Policía de la Ciudad y una camioneta Ford F100 con la chapa patente adulterada.
Por orden de la Justicia también fueron allanadas celdas en la cárcel de Magdalena y General Alvear, dependientes del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB).
“Con los procedimientos y detenciones se logró desbaratar a la organización criminal”, dijeron fuentes policiales.
Hoy, el fiscal Devoto indagó a cinco de los sospechosos detenidos, quienes se negaron a declarar. Mañana será el turno de seis, informaron fuentes judiciales.


