La Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) informó la existencia de otra denuncia ante la desaparición de Karol Toledo Gómez, estudiante de la Escuela de Estudios Superiores (EES) de Mazatepec. La Fiscalía General de Justicia del Estado emitió la ficha de búsqueda correspondiente en dónde se señala su desaparición en el municipio de Mazatepec, Morelos, desde el pasado 2 de marzo.
Este hecho se dio a conocer a menos de 24 horas de confirmarse el feminicidio de la estudiante Kimberly Joselín, encontrada en las inmediaciones del plantel norte de la propia universidad.
La UAEM hizo un enérgico llamado a las autoridades competentes para que se realicen acciones inmediatas, eficaces y coordinadas que permitan avanzar en la pronta localización de Karol Toledo Gómez, así como para que se agoten todas las líneas de investigación y búsqueda correspondientes.
La institución universitaria extendió a través un comunicado firmado por la rectora, Viridiana Aidé León Hernández, su solidaridad y acompañamiento a la familia de la joven en estos momentos de angustia e incertidumbre.
La rectora reiteró la disposición de la institución para colaborar en todo lo necesario para contribuir al esclarecimiento de los hechos. En tanto, la Universidad ha brindado acompañamiento institucional a la familia, dando seguimiento puntual con las instancias responsables de la investigación.
La nueva denuncia de desaparición sucede en medio de la serie de movilizaciones en Cuernavaca por el caso de Kimberly Joselín Ramos Beltrán, joven estudiante víctima de feminicidio cuyo cuerpo sin vida fue encontradoen la colonia Nueva Jerusalén, en las cercanías del plantel norte de la UAEM.
La escalada indignación de la comunidad pasó de la búsqueda desesperada a la exigencia de justicia. El ciclo de protestas cobró fuerza desde el pasado 23 de febrero, pocos días después de su desaparición el 20 de febrero, cuando familiares y estudiantes de la UAEM realizaron las primeras marchas para presionar a las autoridades por su localización con vida, señalando la creciente inseguridad en las inmediaciones del campus Chamilpa.
El punto de inflexión ocurrió el 2 de marzo con el hallazgo del cuerpo de la joven de 18 años, lo que transformó la naturaleza de las protestas.
Durante la jornada del 3 de marzo, la ciudad fue escenario de múltiples marchas; mientras algunos grupos rindieron homenajes silenciosos con flores blancas y butacas vacías en la Plaza de Armas, otros sectores estudiantiles manifestaron su hartazgo frente a la falta de resultados preventivos, llegando incluso a tomar la rectoría de la UAEM y realizar pintas en edificios gubernamentales como medida de presión ante la gravedad del feminicidio.
Para este 4 de marzo, las movilizaciones han continuado con una masiva respuesta de docentes y alumnos que mantienen la universidad en “código rojo” y con actividades presenciales suspendidas. En esta etapa, el movimiento exige claridad total en las investigaciones tras la detención de Jared Alejandro “N”, exnovio de la víctima, y demanda garantías de seguridad permanentes. La tragedia de Kimberly ha unificado a diversos sectores de Morelos en un clamor persistente contra la violencia de género y por el esclarecimiento de las responsabilidades en este crimen.

