Tras un 2025 prácticamente estancado —con ventas de 1.52 millones de unidades y un avance marginal de 1.3%— el mercado automotriz mexicano encara 2026 en medio de bajo poder adquisitivo, nuevos aranceles a importaciones asiáticas y la incertidumbre sobre el T-MEC. Las marcas chinas, que habían ganado terreno con fuerza, mantendrán presencia pero deberán replantear inversión y estrategia ante la guerra comercial y el endurecimiento del entorno. Un año que se anticipa complejo para toda la industria.

