Con el inicio del ciclo lectivo a la vuelta de la esquina, la preparación para el regreso a las aulas trasciende la compra de útiles y uniformes. La salud integral de los estudiantes se posiciona como el eje fundamental para garantizar un aprendizaje óptimo y un desarrollo saludable.
Estudios medicos escolares segun TartaglioneEn ese contexto, el cardiólogo Jorge Tartaglione presentó en LN+ una guía detallada sobre los controles pediátricos y el esquema de vacunación que los padres deben considerar antes de que sus hijos crucen la puerta del colegio.
“Volver a clases también es emocional”, aseveró Tartaglione. En esa dirección, el experto enumeró cuadros frecuentes como dolor de panza, irritabilidad, dificultad para dormir y ansiedad. “Estos síntomas forman parte de un proceso de adaptación que, en muchos casos, puede extenderse hasta por 15 días”, subrayó.
Más allá de lo emocional, lo primero es el examen físico. Tartaglione enfatizó que “estos controles deben realizarse en cualquier centro de salud, desde el hospital más grande hasta la salita más pequeña de cada pueblo”. Según el médico, el objetivo es monitorear que el niño siga su curva de crecimiento de manera adecuada.
Entre los puntos clave del control médico se encuentran:
En su exposición, Tartaglione dejó entrever que un aspecto crítico que suele postergarse es el control sensorial. “Los problemas de visión y audición son causas frecuentes de bajo rendimiento escolar y dolores de cabeza recurrentes”, advirtió el médico.
Luego, agregó: “La parte auditiva es vital. Si un nene no escucha en el aula, la pasa mal, es insoportable para él”.
“Solamente el 50% de los chicos en nuestro país están vacunados”, resaltó Tartaglione. Según el médico, “esta situación, que no ocurría históricamente, representa un riesgo para la inmunidad colectiva”.
Para los niños de entre 5 y 6 años que ingresan a la educación primaria, el esquema obligatorio incluye:
Al llegar a los 11 años, el calendario nacional de vacunación exige nuevos refuerzos y la introducción de vacunas clave para la prevención de enfermedades graves a largo plazo.
En esta etapa se deben aplicar:
Por último, Tartaglione hizo un llamado a recuperar la calidad de la consulta médica. En un mundo cada vez más automatizado, instó a los padres a no conformarse con un chequeo rápido o “de máquina”.
Según el profesional, “la recomendación es sentarse frente al pediatra, al médico de familia o al clínico para establecer un diálogo que permita una evaluación integral del paciente”.
“No te hagas un chequeo donde entras como una máquina y salís. Tomate el tiempo y sentate frente a tu médico”, cerró el especialista.


